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lunes, 9 de enero de 2017

Backhand - Through the Turbulence (2013)


Rock fusión venezolano en una montaña rusa de musicalidades energéticas y ricas, el metal convive con el rock sinfónico de Yes y ELP, pero siempre guardando una vibración rockera desde donde se adentran al jazz fusión o al folk, en unos vuelos intrumentales alucinantes. Otro disco desconocido y de suma calidad que viene a poblar la Biblioteca Sonora. Especialmente recomendado para quienes gusten de Liquid Tension Experiment, no dejen de escucharlo.

Artista: Backhand
Álbum: Through the Turbulence
Año: 2013
Género: Crossover Prog Fusion
Duración: 76:06
Nacionalidad: Venezuela


Lista de Temas:
1. IntrospeKtion
2. Hold the Light
3. Spider Riff
4. The Big Red Wall
5. Hardwood
6. A Million People Crying Pt. 1
7. A Million People Crying Pt. 2
8. Tears from the Sea
9. Crime Story
10. Wonderful Peace
11. Roller Coaster
12. Me, Myself and I

Alineación:
- Pablo Mendoza / guitars
- Adolfo Herrera / drums
- Adrian Van Woerkom / keyboards
- Oscar Fanega / bass
- Phil Naro / vocals




una banda y un disco desconocido, lamentablemente cantado en inglés y también lamentablemente con muchas ganas de ganar mercados internacionales, dado el tipo de producción que hace que parezca un disco europeo (ya lo podemos ver desde la misma tapa del disco, y en cuanto al sonido es igual), y tiene toda esa onda. Lástima porque yo sigo sosteniendo que este tipo de bandas, si bien a veces les puede ir bien y les sobra talento, en ese afán de conseguir mercados pierden personalidad, esa personalidad que únicamente te puede dar lo propio, lo regional, lo que te distingue. La banda mezcla diferentes elementos que van desde el rock sinfónico, el jazz, el progresivo, y el metal. Esta heterogeneidad en su sonido se enfatiza de inmediato el álbum arranca con el instrumental "IntrospeKtion", una pieza de 11 minutos que anuncia todo lo que vendrá después en el disco, y que definitivamente suena como un buen comienzo. Una apertura sinfónica dará paso al rock progresivo y más adelante vendrá o rock, el hard rock, y hasta un breve paso por el blues y el folk.


Agrupación formada en Caracas en el año 2010 e integrada por músicos de gran categoría de la escena musical venezolana: Pablo Mendoza (guitarra), Oscar Fanega (bajo), Adrian Van Woerkom (teclados), Adolfo Herrera (batería, percusión) y el vocalista estadounidense Phil Naro (voz). Su estilo se puede enmarcar dentro de las corrientes de fusión de sonidos de rock progresivo con ritmos de jazz y blues. Desde sus inicios, Backhand destaca por el virtuosismo y creatividad de cada uno de sus integrantes y dejan una fuerte receptividad en algunas presentaciones realizadas en Caracas y Miami. Recientemente participaron en el Festival Progressive Nation At The Sea 2014 al lado de figuras reconocidas a nivel mundial dentro de la escena del rock progresivo (Jon Anderson, Trasatlantic, Big Elf, Adrian Belew, entre otros) y para dicho evento contaron con Alexis Peña como vocalista invitado. Discográficamente debutan con el álbum Through the Turbulence (2014).
Rock hecho en Venezuela

Las 12 pistas que pueblan el disco están llenas de solos extremadamente bien realizados (quizás no me gusta demasiado el guitarrista, por el hecho de que se queda demasiado en el terreno del los veloces e insípidos solos del metal, pero que rebalsa destreza) y muchas secciones instrumentales donde los músicos pueden mostrar sus habilidades abiertamente, que son muchas por cierto.
Un disco que me sorprendió por su contundencia, solidez y talento,y que por ello quería compartir con ustedes. El nivel del disco es impresionante, ellos son unas bestias, el baterista te deja pasmado por lo bien que toca, seguido de cerca por el bajista que juntos hacen una base impresionante, el tecladista mete pasión y atmósferas muy bien armadas, el violero es rapidísimo aunque para mi gusto le falta algo de sentimiento aunque cualquier banda quisiera tenerlo en sus filas. En resumen, una explosión de pirotecnia y vuelo creativo.
Aquí, les dejo el comentario de nuestro columnista involuntario de siempre, que nos deja su impresión del disco, veamos:

Hoy nos toca presentar al grupo BACKHAND, un ensamble de músicos venezolanos que hizo su entrada inaugural al mercado fonográfico con su disco “Through The Turbulence”.Formado en Caracas por la pléyade cuatripartita de Pablo Mendoza [guitarras], Adolfo Herrera [batería], Adrian Van Woerkom [teclados] y Oscar Fanega [bajo], se trata de un aquelarre de talentosos veteranos (todos ellos con sus propias formaciones eruditas, trayectorias musicales y misiones pedagógicas) unidos por la encantadora ilusión de hacer algo grande juntos. BACKHAND opera en su mayor parte como un grupo instrumental pero en algunas ocasiones aparece como quinto elemento el vocalista canadiense Phil Naro para añadir su canto. La línea de trabajo del grupo es, a la vez, diversa y bien focalizada: teniendo como núcleo recurrente la confluencia entre el sinfonismo estandarizado, el prog-metal y el jazz-rock de línea moderna, los músicos se sienten patentemente cómodos insertando también generosas dosis de recursos propios del rock duro melódico y el retro-prog que ocupa espacios tan grandes en la escena progresiva actual. La fábrica sonora restringe razonablemente sus tendencias ambiciosas cuando Naro entra a tallar, pero ciertamente su presencia no implica un estorbo sino una variante interesante dentro del repertorio integral. Como resultado de tres años de sesuda labor, “Through The Turbulence” se convirtió en una realidad concreta en el año 2014, a través del sello Melodic Revolution Records.
Ocupando un espacio de poco más de 11 minutos, ‘Introspektion’ abre el repertorio con variados recursos de solemnidad pesada, grooves jazzeros juguetones y dinámicas coloridas propias de la tradición sinfónica (YES, EMERSON, LAKE & PALMER). El bloque general de la arquitectura multi-temática se enriquece a mitad de camino cuando se organiza un motif blues-rockero muy en línea con la leyenda de GARY MOORE a partir de un preludio plácido y sereno: nada de introspectivo ha tenido esta electrizante y diversa proyección musical. Más adelante nos llegan dos temas cantados titulados ‘Hold The Light’ y ‘The Big Red Wall’, respectivamente: ambos se centran en el estándar del rock pesado melódico sazonado con oportunos arreglos progresivos de teclado y manejos inteligentes de síncopas en la armazón rítmica. En medio de ellos se sitúa ‘Spider Riff’, una pieza marcada por exploraciones en la faceta más sutil de la banda: aquí encontramos recursos de psicodelia etérea en medio del boato melódico que nos dejan los diferentes motivos que se van sucediendo. ‘Hardwood’ es un tema cálido, con predominio del factor jazzero, muy a tono con los legados de HERBIE HANCOCK y JAN HAMMER, pero siempre guardando una vibración rockera en el trasfondo para concretar un punche afín al que usualmente encontramos en el jazz-prog contemporáneo. Las canciones sexta y séptima son las dos partes de ‘A Million People Crying’: la primera parte se arma dentro de un esquema de power ballad, no muy lejano al JOURNEY de la época de Steve Perry, mientras que la segunda consiste en un jam jazz-rockero donde el bloque instrumental se enfila a darle un boato renovador a la base armónica de la primera parte. Nero realiza aquí una de sus mejores labores vocales.
‘Tears From The Sea’ nos abre la veta melancólica del grupo a través de un ejercicio de conmovedora musicalidad que nos remite a cercanías con el paradigma de CAMEL (etapas del “I Can See Your House From Here” y del “Nude”) a través del filtro de LIQUID TENSION EXPERIMENT. ‘Crime Story’, por su parte, nos devuelve una vez más a la faceta electrizante y pesada de BACKHAND, estableciendo un ejercicio de estilizada fastuosidad enérgica: aires de familia con otras bandas hispanoamericanas como los costarricenses TIME’S FORGOTTEN y los argentinos RETSAM SURIV resultan lógicos por el empleo de estándares de DREAM THEATER, DEEP PURPLE y el paradigma clásico del heavy metal. Los dos siguientes temas son sendos viajes instrumentales: ‘Wonderful Peace’ y ‘Roller Coaster’. El primero comienza con un motivo ágil donde se explora un estupendo híbrido de prog metal y retro-prog (a lo KARMACANIC), dando espacio a un hermoso solo de bajo; la segunda sección se centra en un desarrollo temático sereno que no incomodaría dentro de un estándar de PINK FLOYD, aunque el grupo le da una energía especial propia de su idiosincrasia. Por su parte, el segundo retoma el dinamismo versátil del cual habíamos disfrutado en el primer tema del álbum, pero en una dimensión mucho más reducida (solo dura 3 ½ minutos). Con ‘Me, Myself And I’ se cierra el repertorio del álbum: se trata de una cálida balada desarrollada sobre un suave compás de Latin-jazz y con presencia predominante de la guitarra acústica.
En líneas generales, lo que nos han ofrecido BACKHAND con el repertorio de “Through The Turbulence” ha sido gratamente impresionante, toda una montaña rusa de musicalidades energéticas y ricas en recursos dentro de una ingeniería netamente progresiva. Queda claro que cuando el conjunto se concentra en sus creaciones instrumentales da más rienda suelta a sus conceptos de musicalidad compleja y sofisticada, mientras que se contiene un poco más en este aspecto en el armado de los temas cantados para centrarse en el gancho del momento: como sea, el repertorio ha sido amplio a través de una amplia gama de posibilidades que no aburre al oyente empático. Ojalá el futuro cercano tenga en el horizonte más discos de esta banda para disfrute de todos los melómanos dispuestos a descubrirla.
Nota: 8,5/10
César Inca

Con este tremendo disco comenzamos la semana, espero que lo disfruten porque a mí me gustó mucho.


Despite all the dissection (see pic below) Turkish customs performed on a digipack CD version of Backhand‘s Through the Turbulence album, the sound was there. Though to be honest, I expected when I picked up the CD from tray there will be evident traces of carving, but besides few fingertips it was alive. I’m not sure what is it that they looked for in the album’s sleeves, but I certainly hope they found it. Perhaps the answer on the performed surgery lies in the fact that this CD was sent to me from Venezuela, a south American country that could be related only for drug smuggling and, as of late, anarchy. The latter being something in common with the (normal) Turkish people who, in the past few months, showed clearly their dissatisfaction with the current repressive regime. But, this is not a political theme.
The mentioned Venezuelans, Backhand, released their album Through the Turbulence in 2013. They were part of this year’s Progressive Nation at Sea cruise, performing on the New Millennium stage, so if the name sounds familiar… For the purpose of recording Through the Turbulence, the band teamed up with Canadian vocalist Phil Naro and crafted a 12-track record of, what they call, rock fusion. The fusion tag is definitely spot-on, as the band mixes different elements ranging from symphonic, progressive rock, folk and metal. The different music styles the band embraces come from the band members, who are well-experienced musicians on the domestic and international music scene, having released several studio albums each.
This heterogeneity in their sound is emphasized right away the album kicks off with instrumental IntrospeKtion, an 11-minute piece which takes some time to open through the symphonic overture over to progressive rock passage and further on to the blues inspired middle part. The choir is there to lift the atmospheric side of the track on a higher level. This definitely sounds like a good start. Hold the Light is the first vocal track on the album. Naro’s vibrant voice, reminiscent of Jon Anderson, is a great addition to the intricate instrumentation.
Spider Riff sees keyboardist Adrian von Woerkom on vocals. This piece in particular showcases a nice interplay between the Von Woerkom‘s keyboards and Pablo Mendoza‘s guitars. Bassist Oscar Fanega provides a good insight in his skills, by performing a soulful solo in the middle part of the song. The Big Red Fall opens with a folk motif, followed by a riff and guitar solo and is one of the heaviest songs on the album. Hardwood, signed by Mendoza, after another symphonic overture swims into a jazz inspired piano solo and progressive metal pattern with guitar solo over it.
A Million People Crying Part I & II is a war themed two-track series that brings back Naro on vocals and in songwriting credits, together with Van Woerkom. The second part accentuates instrumentation, with Van Woerkom playing a piano solo, over Mendoza‘s guitar base, who is soon thrown in the focus with an extensive solo. Atmospherically Floydian Tears from the Sea is all about melody, rather than complexity. Drummer Adolfo Herrera is signed into the songwriting credits with Rollercoaster, which is a piece written for the drummer. The album closes with Me, Myself and I, a mid-tempo acoustic piece with Naro dominating.
Backhand have managed to get through the turbulence without any damage. Possibly the largest remark is on the album’s production, but it is not something to do with creativity. There is a great talent and potential hidden in this record, so waste no time – get a copy of it and support the band.
Nikola Savić


Hearing Through the Turbulence for the first time, listeners can be forgiven for thinking they’re hearing a new Emerson, Lake, and Palmer side project. Is that John Anderson singing the lead vocals?
No, none of the members of ELP or Yes or fellow travelers like Gentle Giant are involved in the band called Backhand. But the spirit of what such groups created back in the ’70s is very much in evidence. In fact, Backhand is a Venezuela-based ensemble consisting of Pablo Mendoza (guitars), Adolfo Herrera (drums), Adrian Van Woerkom (keyboards), Oscar Bushel (bass), and Phil Naro (vocals). It’s the Dutch-born van Woerkom who channels Keith Emerson so precisely and New York/Canadian Emmy Award-winning vocalist Naro (DDrive, Talas, Druckfarben) whose four-octave tenor voice effortlessly evokes Anderson.
Recorded in 2013 and formerly only available as an import, Through the Turbulence is slowly, very slowly, gaining an audience among those who like both prog rock and jazz rock fusion. That means, of course, the 12 tracks are filled with extremely proficient solos and many extended sections where the players can show off their chops. Naro, who also contributed to the songwriting, only appears on five of the songs: “Hold the Light,” “The Big Red Wall,” “A Million People Crying, Pt. 1,” “Crime Story,” and the closer, “Me, Myself and I.” It’s the stories Naro sings that makes Through the Turbulence accessible to a wider audience beyond those who are primarily interested in skilled instrumental virtuosity. Still, one suspects Naro isn’t really a full-time member of this ensemble, but is rather lending his voice to but one of many of his projects. After all, earlier this year, Druckfarben released their second album, Second Sound, and Naro was very much a presence on that Canadian prog rock release.
The 11-minute opener to Through the Turbulence, “Introspektion,” is a good showcase for what listeners can expect throughout. The first section sounds like a symphonic overture before the middle becomes a keyboard blues passage followed by a reminder of what prog rock used to sound like when ELP, Yes, and all those guys created the genre. “Hold the Light” introduces Naro to the mix, but perhaps his best contribution to the set is in “A Million People Crying Part I” which is a clear commentary on the cost of war. As the program continues, I was reminded more and more of Naro’s other band, Druckfarben. Both bands offer A-list performances, but have little to distinguish their music from anyone else in the tradition they so clearly love.
So it’s your own devotion to prog rock that’s largely going to determine your interest in Backhand. For some of us, we’ll have a been there, heard that before reaction; others will say, “That’s true, but give us more!” Well, here’s more. Backhand is a band to be admired, even studied, but they’re not likely to excite an audience not already enamored with classical/jazz/rock.
Wesley Britton

Backhand is a project by four professional musicians from Venezuela, founded by Dutch keyboard player Adri‡n van Woerkom, and featuring Pablo Mendoza on guitars, Adolfo Herrera on drums and Oscar Fanega on bass. Vocals are performed by no less that Canadian Phil Naro, who should be well-known from the bands Chain Reaction, Talas and most recently Druckfarben.
The band's intent is to be as eclectic a prog outfit as possible, with no limits set for any member. And it works very well. When listening to Through the Turbulence you are pushed into many different prog and rock styles. It is almost impossible to be "in the right mood" for this album, rather it makes sense to listen to it when you're quite undecided what to listen to.
The opening track, IntrospeKtion, for example starts with some cool metal-riffage with orchestration and choir samples, much in the vein of Vanden Plas, followed by a part that could have been written by the mighty ELP themselves, only to lead into a blues instrumental, but weighing on organ instead of guitars.
The second track Hold the Light is a song in the style of Trevor-Horn-era Yes, with Naro's wonderful melodies as we know them from Druckfarben. But it also includes some breaks that sound like the jazzy Sherinian pieces in Dream Theater at one moment, and some Saga-like unison runs at the next.
Spider Riff on the contrary, comes as a glamour piece as we know it all to well from Led Zeppelin, spiced with an organ solo in Niacin manner and a guitar solo which would dwell perfectly in any song of the Dixie Dregs.
It goes on and on like this. The entire album is like playing the entire prog, rock and fusion library of your iTunes account on shuffle. The difference is that the styles don't change from song to song, but within the song itself. Be it Deep Purple, Rush, Allan Holdsworth, Van Halen or Satch, Genesis or Pink Floyd, no influence seems to be left out on this album.
I hope the band will endure the troubles in their country and will be able to put out some more albums of this quality. Conclusion: 8 out of 10
Raimond Fischbach

www.backhandband.com



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