Grabaciones efectuadas los días 13 y 14 de marzo de 1978 en los estudios Musigrama de Madrid, y editadas poco después por el sello alicantino Aphrodita, que suponen el primer disco de Mediterráneo y el único que Pepe Rey, uno de los principales impulsores de la banda, realizaría con ellos.
Mediterráneo se nos apunta aquí a la imperante, por entonces, musica progresiva, con una visión de ese progresismo no exenta de llamadas al pop. Excepto el último, todos los temas aparecen firmados por el guitarra solista Pedro Giménez. La canción que titula el álbum, repleta de elegancia, se abre con un piano clásico, respondido por una sutil guitarra, configurando entre ambos una suave melodía instrumental, a la que tras dos minutos largos de devaneos instrumentales se une la voz casi en susurro de Víctor. Destacables guitarras y una parte vocal muy bien trabajada y cargada de matices sonoros utilizada como un instrumento más. El segundo tema, que utiliza el nombre del propio grupo, es el más mediterráneo, y no es ninguna redundancia. Toques de jazz y de nuevo una guitarra cargada de elegancia dejan entrever el camino que seguirán en su siguiente LP.


“En Mi” y “Mandragora”, los dos temas menos largos y pesados del disco, nos enseñan un rostro claramente pop rock. En el primero de ellos hay que destacar el papel solista de la guitarra bien acompañada por un piano a contratiempo. En el segundo, un bajo saltarín dirige una canción cargada de alegría, muy bien cantada, por cierto. El quinto y último tema es la típica descarga instrumental, más o menos improvisada, a la que nos tenían acostumbrados las bandas de rock progresivo. Sus doce minutos y medio pesan como el plomo y ni los plurales solos de guitarra, batería y teclas, ni las ondas de sintetizador nos quitan la sensación de peñazo que destila un tema que desmerece bastante, en mi opinión, de los cuatro anteriores.