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miércoles, 24 de agosto de 2016

Macroscream - Macroscream (2016)


Epectacular segundo disco de esta banda que transita por el clásico prog italiano pero desde una visión bien actual, un trabajo donde no faltan las grandes y emotivas melodías sumergidas en complejos arreglos, creando un álbum absolutamente maravilloso. Una nueva versión del clásico rock prog italiano está en marcha y no podès dejarlo pasar sin pegarle al menos una escuchada. Seguro que serán muchas más porque no vas a poder dejar de disfrutarlo.

Artista: Macroscream
Álbum: Macroscream
Año: 2016
Género: Rock progresivo italiano
Duración: 59:11
Nacionalidad: Italia


Lista de Temas:
1. Mr. Why
2. Then it Goes Away
3. Unquiet
4. The Flying Gianpy
5. Goliath
6. Impenetrable Oak Bark

Alineación:
- Tonino Politanò / electric and acoustic guitar
- Gianpaolo Saracino / violin
- Marco Pallotti / drums
- Luca Marconi / vocals
- Alessandro Patierno / bass guitar, classical guitar, acoustic guitar, piano, mandolin, vocoder, percussions, drops, backing vocals
- Davide Cirone / Hammond organ, electric pianos, Mellotron, Minimoog, Korg synthesizer
Support musicians:
Pierluigi Pensabene / soprano sax
Edoardo Capparucci / tenor & contralto sax
Fabio Angelo Colajanni / flute
Francesco Marsigliese / trumpet, sordina
Daniele Bicego / uilleann pipes
Davide Eusebi / percussions, vibes
Sanjay Kansa Banik / tabla
Esharef Alì Mhagag / backing vocals
Awa Koundoul / backing vocals
Chiara Calderale / backing vocals
Ben Slavin / voice on "Mr. Why"
Rodolfo Demontis / orchestral parts
Daisy / dog's steps on "Then it goes away"




No pude resistir la tentación de romper una de las premisas del blog: la de no publicar discos que hayan salido este mismo año, y esperar al menos un año salvo que contemos con expresa autorización de los mùsicos. Y todo ello pensado para no perjudicar a los músicos. Pero este 2016 se viene con tantas cosas buenas que me voy a permitir una pequeña disgresión publicando grandes discos de este año.
Son de Italia y la música ofrecida tiene una fuerte aura popular combinado por momentos con algunos pasajes de rock sinfónico, folk rock, delicado jazz rock y acercamientos al Canterbury por momentos, aunque todo desarrollado desde la clásica escuela italiana. "Alquimistas de rock progresivo" se llaman ellos, y por algo será. La música se centra alrededor de las líneas de bajo y el violín, con algunos sintetizadores que dan un sonido más vintage, bonito y muy interesante, con grandes momentos de secciones instrumentales sumado a una gran cantidad de arreglos y cambios de ritmo... el disco es básicamente tranquilo y muestra una nueva vuelta de tuerca al rock prog italiano que ya conocemos.
En definitiva, tenemos un disco elegante, expresivo y complejo, pero sobretodo muy emotivo y agradable al oído, todo creando disquisiciones estilísticas sorprendentemente homogéneas y que muestran una banda pulida, madura y con gran buen gusto.
Pero no me voy a poner a escribir demasiado con el extenso comentario que hace ahora nuestro columnista involuntario de siempre, que para algo se pone a escribir tanto...

La grandeza impenetrable de la actual escena progresiva italiana
Hoy tenemos el tremendo agrado de presentar al grupo italiano MACROSCREAM por motivo del lanzamiento de su segundo disco, el cual se titula al igual que la banda… ¡y vaya si no es bueno este disco! Hacienda un poco de historia, tenemos que MACROSCREAM tiene su germen en la intención del bajista-teclista Alessandro Patierno de formar un grupo en Milán bajo el molde de la vieja tradición progresiva de los 70s desde inicios del milenio: dicha idea empezó a concretarse seriamente cuando entró en escena el baterista Marco Pallotti en el 2008, uniéndose poco después Davide Cirone a los teclados principales y Tonino Politanò a las guitarras. Contando todos ellos con estudios teóricos de música y composición, la idea cogió fuerza muy pronto, y más prontitud trajo el ingreso del violinista Gianpaolo Saracino, quien tenía ya una vasta experiencia en el área del folk-rock. “Sisyphus”, del año 2012, fue su disco de debut, y ahora en el 2016, “Macroscream” nos brinda un rotundamente hermoso catálogo de eclécticos viajes musicales donde el sinfonismo, el jazz-rock y la fusión contemporánea se unen en una compacta expresión progresiva. Todo un golazo para el sello Fading Records. Hoy por hoy, la alineación de MACROSCREAM consta de los mencionados Politanò, Saracino, Pallotti, Patierno (tocando también guitarra clásica, mandolina y algunas percusiones) y Cirone, además del vocalista Luca Marconi. El bloque sonoro que se explaya a lo largo del álbum se completa merced a una generosa lista de músicos invitados a los vientos (los saxofonistas Pierluigi Pensabene y Edoardo Capparucci, el flautista Fabio Angelo Colajanni y la trompetista Francesco Marsigliese), las percusiones (Davide Eusebi y Sanjay Kansa), las gaitas (Daniele Bicego) y los coros (Esharef Alì Mhagag, Awa Koundoul, Chiara Calderale y Ben Slavin). Veamos los detalles de este repertorio ahora mismo, ¿vale?
Durando poco menos de 13 minutos, la canción ‘Mr. Why’ abre el álbum con despliegues generosos de grácil coloración musical y de vibraciones humorísticas. El inicio con efectos de estación de metro y alguien caminando daban un probable augurio de teatralización y no nos estaban engañando: el canto de Marconi y los diversos motivos que se van sucediendo cuales trasfondos de escenas de una vida que parece tener mucho de cotidiana pero mucho más de peculiar captan la esencia de un relato cinematográfico. La primera sección está marcada por un ágil groove jazzero que está a medio camino entre la farsa Zappiana y un musical de Gene Kelly, mientras que la segunda sección vira a un dramatismo ceremonioso al estilo de PREMIATA FORNERIA MARCONI. La influencia de la vieja tradición progresiva italiana persiste mientras la tercera sección nos lleva a una aureola de exaltación surrealista: ahora la cosa apunta a un híbrido entre el manierismo hiperbólico de BANCO DEL MUTUO SOCCORSO y el aspecto fusionesco de AREA. El pasaje final nos lleva a una dimensión reflexiva donde la congregación de piano y violín dirige a la instrumentación global. Sigue a continuación ‘Then It Goes Away’, pieza que elabora un aura jazz-rockera imponente y aguerrida, a pesar de que la armazón de los compases sustentadores no es precisamente muy frenética. Estableciendo un entramado sonoro que porta aires de familia con los paradigmas de D.F.A. y DEUS EX MACHINA, también hay campo para la inserción momentánea de un groove de corte reggae. ‘Unquiet’ es el título del tercer tema y se caracteriza por un hermoso despliegue de lirismo, muy en línea con la tradición del prog sinfónico. La pieza exhibe una vitalidad señorial a despecho del empleo de un compás razonablemente reposado para el sustento de su desarrollo temático. La ambientación resultante establece ciertos aires de familia con las líneas de trabajo de NOT A GOOD SIGN y UBI MAIOR, aunque sin duda los recursos jazz-rockeros siguen presentes en los coloridos que aportan los solos de saxo y el Groove ligero que crea el piano eléctrico. Por otro lado, es imposible no pensar en el PFM del “Chocolate Kings” cuando entran a tallar esos hermosos diálogos de guitarra y violín.
‘The Flying Giampy’ está a cargo de establecer, al menos en su mayor parte, un dinamismo sanamente extrovertido que nos retrotrae a los legados de COLOSSEUM y de GENTLE GIANT (época del “Three Friends”), además de algunos resabios del inmortal estándar del Canterbury en su versión más fastuosa (HATFIELD AND THE NORTH, NATIONAL HEALTH). Así las cosas, con el oportuno añadido de la robustez del jazz-rock contemporáneo, tenemos también una conexión con ALTARE THOTEMICO y DEUS EX MACHINA. Para la sección final, el grupo elabora un motivo solemne y ceremonioso con el cual la pieza adquiere una envolvente aureola pomposa, un poco a lo GENESIS. Durando cerca de 11 minutos ‘Goliath’ se explaya en expresionistas luminosidades musicales. Su función principal consiste en desarrollar una genuina síntesis de los aspectos más marcadamente extrovertidos de la rutilante y caleidoscópica vitalidad musical que la gente de MACROSCREAM ha venido marcando como su norte estilístico a lo largo del repertorio precedente. Algunas secciones ciertamente irradian un gozo de vivir único, contagioso, muchas veces humorístico; también cabe señalar que aquí están algunos de los mejores solos de sintetizador del disco. La conclusión, ceremoniosa como es, recibe los ecos del masivo colorido precedente. Los últimos 12 ¼ minutos del álbum están ocupados por ‘Impenetrable Oak Bark’, canción que empieza centrándose en un relax emocional sobrio y envolvente con una sencilla instrumentación protagonizada por la guitarra acústica. Cuando llegamos a la frontera del tercer minuto, el grupo varía de registro hacia una triunfante luminosidad signada por complejos grooves y elegantes interacciones entre guitarra, teclado y violín. Otras dos secciones sirven para que el grupo trabaje con un creciente lirismo desde cuya estilizada placidez se podrá articular la erección del pomposo final de la canción, la cual delinea un preclaro ejercicio de emotividad musical: el dramatismo reinante goza de una vibración grisácea muy efectiva. El fade-out da la impresión de que la tensión emocional en curso se encierra en su propia espiral sin solución de continuidad.
MACROSCREAM y “Macroscream” son nombres a ser anotados en nuestras agendas de próximas compras progresivas porque tenemos en nuestras manos una joya definitiva del presente año 2016, no nos cabe duda alguna al respecto. Recomendado al 100%.
César Inca




Quizás ya fueron convencidos y quizás no, pero por las dudas les dejo algunos comentarios en inglés.


Sunny days!
A celebration of being alive. The music on this diverse, modern work from fine Rome-based Macroscream is like walking the park on a sunny day. The diversions and distractions are everywhere and yet completely pleasant. Roller bladers zooming by, birds cruising this way and that, food vendors calling out, and beautiful people smiling.
MacroScream combine defined elements of Crossover, Folk, Fusion, Avant, RPI, (and thus) Eclectic, I can hear bits of Area, Gentle Giant, and Tull, but they are absolutely updated with today's production values and with good melodic sensibilities. I love the constantly changing, cinematic "scenes" playing out and the penchant for unexpected harmonies and strings here and there, such little details really bring a richness. Flutes, Tablas, violins, Mellotron, Hammond, sound effects, piano, and more---so many sounds dropping to support the standard rock instrumentation, which strives for imaginative jamming and even some funkiness. Six fully fleshed out vignettes into a sound world colorful and inventive, old yet new, friendly and yet sometimes dissonant...or at least uninhibited. Having so many ingredients could be a disaster in the hands of a lesser band but here the compositions feel natural and developed.
This is music for which words fail. I urge you to simply put on your headphones and listen. It's an album that can make you feel high and one of my favorites of this year.
Jim Finnforest


With the advent of vocalist Luca Marconi, the group remained a weak spot. Now this is amazing music. Super progressive!!!
Vyacheslav Potapov


Another new band to me, Macroscream, hailing from Rome, feature a core sextet who cover a lot of instrumental ground already, to which is added a cast of seemingly dozens contributing vocals, brass and woodwind, padding out the sound and giving them the fire-power to try just about anything, which they proceed to do with an invigorating joie de vivre.
This self-titled release is actually their second, following on from 2012’s Sisyphus. The roots lie clearly in the classic progressive rock of Gentle Giant and Jethro Tull among the others, but there are also clear folk-rock influences and hybrids of jazz and fusion. Frank Zappa also soaks through here and there but overall the influences are used as a starting point, certainly not the final destination. When the music starts the instrumental variety and stop/start quirkiness immediately puts me in mind of Gentle Giant as some of the phrases sound quite familiar, however the way they use them is anything but.
Imagine, if you will, a musical toyshop, packed with all manner of brightly coloured sounds, ready to sparkle and dazzle. At the counter stands a beaming Alessandro Patierno, for the diversity of styles and genre-hopping inherent in the music of Macroscream all come from his hand – and if you ever bump into him, give him a warm handshake from me. This is a fascinatingly well realised collection of pieces that stray in all manner of directions, accumulating additional musicians as and when required to deliver what the contents of Patierno’s feverish imagination desires.
The delivery is energetic and brimming with enthusiasm, the playing spot on as it effortlessly negotiates the twists and turns. The opener is effectively a near 20-minute suite seguing two complementary pieces, a confident gambit but Macroscream deliver Mr Why and the appended and initially harder hitting Then It Goes Away with some style, taking in jazzy Stefan Grapelli violin, Uillean pipes, reggae rhythms and didgeridoo along the way. The vocals of Luca Marconi have a lovely tone, the use of a female voice complementing it perfectly, as on closing track Impenetrable Oak Bark. The piano and violin coda brings Phideaux to mind, and that’s not a bad thing, as the piece rolls effortlessly from one mood to the next, the dynamic breadth truly mesmerizing with a wonderful interplay between the instruments. The softer elements emerge into rousing flourishes with the influences appearing here and there but never suggesting pastiche and standing firmly on their own merits.
Unquiet is a more unsettling affair; the off-beat rhythm of the intro with violin skittering in and out moving into scat vocals as the violin becomes more strident. There’s a funky electric piano and the sweeping vocals soar. Ebbing and flowing, calm is restored before the violin takes the lead with Hammond organ support for a fantastic climax. The funk really makes its mark on The Flying Giampi, brass, woodwind and the band in full flow giving a Zappa feel here and there. Electric piano adds a warmth that fits well with the easy vocal and there are jazz and world music influences, sax, flute and trumpet solos and even a gong to complete the uplifting crescendo. Throughout, the core band are on the money, playing up a storm. Goliath also suggests Zappa elements, swept up in a maelstrom of jazz with tabla adding Eastern flavours as Patierno’s quirky vocal bounces off the rhythm.
This really is spectacularly accomplished stuff.
The instrumental sections are particularly well realised, all of the elements working with each other to produce a warm and accessible sound. The songs give enough space for the band to spread its wings, the players doing so with gleeful abandon.
Impenetrable Oak Bark adds Americana to the Gentle Giant influences to make a piece quite unlike anything else I’ve come across. The warmth of the violin rises majestically and the supporting female voice adds a lovely touch. The instrumental sections smoulder, the organic instruments making their voices heard with the violin particularly impressive, bringing everything together. Towards the end Marconi’s voice takes on a manic tone and a sinister feel permeates through to the fade out.
The whole thing is just beautifully arranged, it is at times tricksy but not for the sake of it and maintains an upbeat melodic approach that makes me smile and will no doubt satisfy those who demand melodic quality. Don’t be put off by thinking of this as “difficult” music. The dynamic scope is vast and it is certainly complex but Patierno has paid heed to the requirement that music needs to engage its audience. The writing is exemplary, packed with interesting ideas in a delivery that is jam-packed with energetic twists, and he has delivered a superb experience that bears repeated plays with ease. There is so much to hear that it takes a long time to even start to take it all in.
One of the most exciting and ingenious releases of exuberant ensemble music making I’ve heard in ages. Everyone contributes beautifully and it all flows magnificently. The variety is breathtaking but it doesn’t sound forced in any way, ideas falling like rain – the whole thing a pure joy. And that is what music should be about.
Jez Rowden

Otro gran disco de este año, y vamos viendo que de todos lados del mundo van apareciendo joyitas de inspirada música generalmente independiente. Eso se llama, simplemente; arte. Y en este espacio disfrutamos del mejor arte sonoro.



1 comentario:

  1. Uyyy qué patraseada compa! El primer video me pareció un grupo muy digno, con referencia a la Mahavishnu, a King Crimson de la época de David Cross, la voz como la de Greg Lake, en fin buena banda. Pero en el 2do. video se desdibuja demasiado, la banda está muy desajustada, un cantante que pretende mal copiarle a John Wetton (justo a él) de la época de Crimson, el violín que no termina de acomodarse, el sonido en vivo muy deficiente. En uno de los comentarios también notaban el problema del vocalista. Una banda de un país hipermusical me deja en dudas... Creo que su lado bueno es muy solvente, pero será tal vez que han ensayado poco en el 2do. video....
    Si buscan girar por estas tierras, van a tener que ponerse a sacarle brillo a esos instrumentos, porque el disco a lo mejor es súper, pero en vivo, unas veces sale pato y otras gallareta....

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