Aclaración...

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viernes, 1 de abril de 2016

Medios, Tecnologías y Mentes Colonizadas


Nuestro pensamiento está colonizado y no parece existir otro modo de pensar, por ejemplo nos impide ver una salida al neoliberalismo. El pensamiento económico, los medios, la propaganda coloniza nuestras mentes a pura violencia psicológica.

En un comentario de uno de los post de ayer, preguntaron a quién podrían haber votado en las últimas elecciones de Argentina, ya que tanto Massa, Scioli o Macri, los principales candidatos, son neoliberales. Más allá del tema de la gradualidad (nadie es tan neoliberal como Marioneta Macri) la lógica que deriva en esa pregunta es falsa ya que a elecciones se presentaron varios partidos declarados abiertamente en contra del neoliberalismo. Muchas veces no nos damos cuenta de que las trabas que nos pone el sistema ya está en nuestras propias cabezas y formas de pensar.
Esto tiene que ver con el pensamiento, la mentalidad del ser humano que habita un país capitalista imbuido en la dinámica neoliberal. El ser humano, a nivel mundial, no puede salir de una encrucijada suicida (tomen el cuenta el desastre ecológico que está generando la sociedad de consumo, situación que se agravará cada vez más) porque no nos podemos imaginar una solución. Todo pasa, como siempre, por una cuestión mental, de imaginación, o de falta de ella.

En el sistema de pensamiento que ha surgido del nuevo catecismo tecnócrata en este desarrollo económico-religioso de la secta neoliberal de nuestro tiempo, donde sus mandamientos son: rendimiento, beneficios, operaciones bursátiles, cartera de pedidos, transacciones comerciales, optimización de resultados, será imposible encontrar una salida.



Que las nuevas generaciones (factores naturales de cambio, transformación y revolución) legitimen cultural y políticamente los mecanismos que se encargan de someterlos, reproduciendo esta ideología al infinito, se basa en un complejo entramado que comienza por la educación, se manifiesta en el trabajo y se extiende al tiempo de ocio.
Este problema se agravará y profundizará porque para los explotados más jóvenes el bombardeo de los medios masivos de comunicación, el "formateo" impuesto por las nuevas tecnologías y la rigurosidad del régimen laboral, con el correlativo miedo a perder el empleo (el desempleo vendría a ser como el infierno de esta religión neoliberal), forma parte de sus vidas desde que nacieron, no conocen otra visión del mundo. El desarrollo de las nuevas tecnologías, redes sociales y modelos de ocio no hace más que acrecentar este paradigma. En nuestro propio blog (un espacio marginal de cultura netamente apócrifa al sistema, como es el rock progresivo) vemos comentarios de jóvenes que se parecen más a la postura de banqueros o empresarios que a un joven rockero rebelde, sencillamente no conocen otra forma de pensar.

En el santuario del neoliberalismo, en sus iconos consumistas, se proscriben -grandes pecados- los pensamientos y acciones colectivas ya que sólo vale la competencia, el individualismo superfluo y vacío. Todos los fieles son convocados a las nuevas formas de comunicación desideologizada: televisión, Internet, celular, iPad, Facebook, Twitter, redes digitales, mensajes de breves signos que cada vez sustituyen más a las palabras, y por ende a pensamientos complejos.

Si les interesa seguir leyendo, entren al post. Y viene bien entrarle al tema escuchando el "Shrine Of New Generation Slaves" de los Riverside... porque dedico el post a la nueva generación de esclavos.


Debido a la potencia de las nuevas tecnologías, la última época no es sino una de despersonalización a gran escala, liquidando la singularidad, la individualidad, y creando las condiciones para reproducir, ampliado, un saber sin pensamiento.
Por un lado, tenemos a las redes sociales tipo Facebook y Twitter, que nacieron como proyectos diferentes a lo que son hoy. Lograron millones de adeptos y revolucionaron para siempre el concepto de la comunicación.
Por el otro, parece obvio decir que el ser humano se ha convertido, para los auténticos ocupantes del poder, solamente en mercancía. Y el conjunto de seres humanos conforman una base de datos para poder operar directamente sobre ellos. No hay pueblos, culturas, clases sociales: solamente un único sujeto al que poder explotar: alienado, él no comprende su utilización, su lenta pero paulatina desaparición como ser libre y pensante.

El neoliberalismo triunfó extendiendo hasta los rincones más alejados del planeta su propaganda de aptitud y eficiencia, sembrando a la par la ignorancia y el escapismo necesarios para que las masas no sepan defenderse y organizarse. Para el consumo de productos culturales que fusionan empresas de la diversión y herramientas comunicacionales que aseguran que desde las aplicaciones de dispositivos móviles y cualquier pantalla se incrustará la necesidad de sus productos directamente en los cerebros, garantizan una alienación total. Si a esto sumamos una educación empobrecida y progresivamente pensada con fines empresariales, tenemos un claro enfoque de la dirección del sistema.
Sobrevivir en el capitalismo actual demanda ser competitivo y para ello es indispensable estar conectado todo el tiempo. Mover información (intercambiarla) sin pausa, manejar una masa en constante auge de datos. Y renunciar a la posesión del tiempo propio, mientras tanto, las interacciones privadas, físicas, se reducen casi a cero, todo se hace cómodamente desde la casa, redución el horizonte de "realidad", toda la realidad esla que muestran las pantallas...

Que en la Argentina de 2015 el sufragio electoral arroje resultados tan siniestros, que los explotadores de ayer sean legitimados y coreados al compás de consignas vacías ("cambiemos", "todos juntos", "queremos progresar", "meremos vivir mejor") no es producto del azar, como tampoco la perpetración de medidas políticas que nada tienen que ver con el "queremos vivir mejor" que se había votado en un principio, patrañas tendidas gracias a relatos basados en la "inetabilidad", "la herencia recibida", "el otro candidato hubiese hecho lo mismo", "no hay alternativa", etc. generando un mecanismo similar al "doblepensar" del "1984" de Orwell. Se los muestro en la práctica: argentinos, recuerden lo dicho en campaña y contrástenlo con la realidad...


El gran triunfo de la publicidad comercial fue extender su lógica desde los productos culturales de alcance masivo hasta el proselitismo político, generando monstruo. Los reality y los programas de concurso son la síntesis de esta victoria.

En "Un mundo feliz" de Aldous Huxley, distopía que junto a 1984 es de obligada lectura (ambas fáciles de conseguir), se adoctrinaba a los niños a través de la escucha repetida de una enciclopedia grabada, en la que se les persuadía de ser felices por ser lo que son. Además, uno de los directores, llegaba a decir que 64.000 repeticiones equivalían a una verdad. Con esto, sólo se les puede decir que no se detengan, que sigan instruyéndose, que aprendan a conocer su lenguaje, que adquieran y lean tantos libros como les sea posible. Sólo de este modo no permitirán que los medios les aturdan, no porque los pongan en duda, que también, sino porque los superarán en conocimientos.
C. Zeigarnik

Contrastemos lo que se decía y prometía en la campaña de Marioneta Macri con lo que sucedió luego...
 



Y ésto es lo que sucede en la realidad, luego de sólo tres meses de que Cambiemos ganaran las elecciones:


El Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina preciso que desde la asunción de Marioneta Macri en el gobierno se registraron 1,4 millones más de pobres y 350 mil personas en situación de indigencia.
Las proyecciones no toman en cuenta las perdidas de empleo ocurridas en el marco de una economía inflacionaria y afectada por ajustes macroeconómicos ni los recientes anuncios de incremento en materia de transporte y servicios domiciliarios.
Según el Observatorio, la tasa de pobreza registró un aumento de 5 puntos porcentuales hasta llegar al 34,5 por ciento en el primer trimestre de 2016, por lo que 13 millones de personas están en esa situación. Las personas en situación de indigencia ascendieron a 2,3 millones.

Todo es posible desde que el marketing tomó por asalto a la política, usando todo su arsenal comunicativo para implantar el doblepensar.



Sociedades disciplinarias y tecnología

La sociedad de la información es un reajuste de la hegemonía mundial. La globalización nació del intercambio de cultura y apertura de los estados nacionales (la "Mundialización") y del auge en la aceleración tecnológica que ha transformado las ciencias, básicamente las vinculadas a la transmisión e intercambio de información y comunicación, reeditando la pretensión imperialista de neocolonizar al mundo humano. Por el camino de las redes digitales fluye incontrolable el capital financiero: globalización financiera y sociedad de la información interactúan, esencialmente, para ese objetivo.
El consumo de dispositivos provenientes de esa revolución tecnológica garantiza la conectividad permanente de las personas, ocupándolas en una diversidad de acciones cotidianas que no solucionan aspectos importantes de sus vidas: adoración al jet-set global, consumo acrítico de información-chatarra, ofertas del mercado del entretenimiento en línea, etc, pero siempre en celebraciones de la cultura del culto neoliberal. La disciplina no necesariamente necesita expresarse en la esfera laboral o en las instituciones; se expresa principalmente en el ocio. La industria mercadotécnica extiende la lógica de la producción a la pantalla y al tiempo de ocio. Y la publicidad tecnológica es su gran herramienta.

Un Smartphone, o Google, ya son objetos de consulta continuada e irrefrenable. No podemos escapar del influjo de Whatsapp u otras aplicaciones de mensajería, tampoco de hacer pública nuestra vida en Facebook o Instagram. Y la publicidad está en todas partes, con cuestiones que fuimos asimilando sin darnos cuenta quizás, sin necesidad de un consenso social. No hizo falta preguntar a la ciudadanía si quería publicidad en las calles. ¿Quién pone en cuestión la publicidad o tener una televisión en casa? El sistema lo organizó sin consultarnos, pero nos es presentado como una evidencia lógica, que no se puede discutir. Nadie duda de que usted tenga una televisión en casa. Lo mismo pasa con la globalización, o por ejemplo que en campaña se diga una cosa y se haga otra, son realidades incuestionables, por "la herencia recibida", por ser "inevitables" las subas exorbitantes en las tarifas de servicios. Son hechos consumados. No se puede pedir opinión a la gente sobre eso, sería una bobada, Marioneta Macri tiene 1000 despidos por día en su gestión y, por ejemplo, Rajoy en España realizó recortes enormes porque no quedaba más remedio. Es lo ineluctable. Es una obligación, y así lo venden los medios de comunicación.


Lo que permiten los medios de comunicación es la creación de la verdad a través de un "relato", y ésta sólo puede aparecer a partir de su confrontación (de ahí la peligrosidad de la "grieta" ya que discute el relato oficial de hoy). Es difícil establecer "la verdad", pero en los medios de comunicación basta con que acerca de un evento todos los medios digan lo mismo (prensa, radio, televisión, Internet) para que esa información se convierta en verdad, pudiendo ser una mentira. Tenemos los casos "ultrachequeados" de Lanata que fueron denunciados por su falsedad, denuncias acalladas por los mismos medios.

Veamos un ejemplo:

Si se dejase a un lado toda la parafernalia de conceptos que día a día nos invaden a través de los medios de comunicación, un neoliberal vería a nuestro alrededor algo así: "En una sociedad dada, donde el Estado se gasta casi el 50% del PIB, controla sectores como la sanidad y la educación, e incluso subvenciona al que no tiene trabajo, hay gran parte de la población que vive sólo de la redistribución del dinero. Son personas que no producen bienes en un mercado libre, reciben dinero del Estado, un dinero que previamente confiscó de los contribuyentes". En muchas mesas, en días festivos, donde se junta toda la familia, no es complicado encontrar afirmaciones de este tipo, pero… ¿Qué se puede dilucidar de esta apreciación? Pues que existen un montón de personas viviendo como parásitos, a expensas de otros individuos. Para un neoliberal, la sociedad puede dividirse en dos partes bien diferenciadas: los que producen y los que viven de los productores. Esos supuestos parásitos viven gracias a la coerción estatal, que organiza, administra y vigila esa redistribución. Esto es muy importante porque se fija un enemigo: el Estado. Un Estado que transfiere la riqueza de un grupo a otro. Y si se quiere promover la libertad y la responsabilidad individuales (propias de sus tesis), el neoliberal no puede aceptar tal grado de dependencia en la población.

Las cámaras ocultas en anuncios ya revolucionan la publicidad, un concepto que recuerda la ecena de "Minority Report" en el cual el protagonista entra en un centro comercial y descubre que escáners de retina lo identifican y generan avisos personalizados que lo saludan mencionando su nombre.
 
El neoliberalismo busca desesperadamente ampliar sus mercados, y ya no le alcanzará el mundo, sino también está pensando en tu intramundo: imaginense en lo que puede terminar ésto si ya están pensando en que el teléfono celular del futuro estará implantado en tu cabeza: la tecnología detrás de los implantes está a la vuelta de la esquina. Y a tenemos tecnología incorporada en relojes, camisas y zapatos. Y si bien tener un teléfono implantado en la cabeza, la mano o el brazo puede sonar a ciencia ficción, no deja de ser el siguiente paso lógico, hoy ya estás conectado a tu teléfono las 24 horas del día, los 7 días de la semana, así que ¿es mucho imaginar que el teléfono del mañana será incrustado en tu cuerpo?
Muchos creen que estamos entrando en una época de cambios trascendentales, gracias a los avances en el software. Eso incluye la inteligencia artificial, los dispositivos conectados a Internet, la impresión en 3D y, sí, teléfonos insertos en nuestras cabezas.



Los expertos dicen que los "teléfonos" integrables o dispositivos que se implantan en el cuerpo utilizando la tecnología inalámbrica podrían estar disponibles comercialmente en 2023, y si bien es posible que no necesariamente quieras tomar mensajes de texto o llamadas telefónicas en tu cabeza, habrá un montón de oportunidades para otras aplicaciones, especialmente en el campo de la medicina. Durante años, los médicos han implantado marcapasos para mantener latiendo a los corazones y los implantes cocleares para ayudar a que la gente con discapacidad auditiva logre escuchar. Eso es sólo el comienzo. Pronto los dispositivos que se conectan a los teléfonos ayudarán a monitorizar funciones de salud como los niveles de glucosa en un paciente diabético, los niveles de actividad de los pacientes con problemas cardíacos, o enviar alertas sobre enfermedades detectadas. Si bien hay muchos beneficios detrás de tal tecnología, también existe la preocupación por la privacidad, la vigilancia gubernamental y simplemente un cambio radical en la forma en que los seres humanos se comunican entre sí. Y también en la forma en que son dominados ¿te imaginas a Bill Gates dandote órdenes subliminales directamente a tu corteza cerebral y regulando tus niveles hormolanes para que siempre seas sumiso?, regulando tu sistema para que no se inunde de ira ante una injusticia, por ejemplo. Estaremos a un paso de "Un Mundo Feliz" pero mejorado. Habrán llegado, si llegan a lograr eso, a las mentes pacificadas en un sistema de dominanción total.




El pensamiento crítico

Cuando se habla de asimilación, de asimilar, nos referimos a esta definición de la RAE: "Comprender lo que se aprende, incorporarlo a los conocimientos previos". En general, no hay una asimilación profunda ni un análisis crítico elaborado del mundo, no se poseen las herramientas adecuadas para analizar lo que hay alrededor, tampoco para distinguir aquello que puede influir, modificar o transformar el pensamiento. Por ejemplo, observen todos aquellos estímulos que recibimos de los medios de comunicación.


Varias de éstas cosas ya las comentamos en la nota sobre las estrategias de manipulación de masas. A la gente, se le presenta siempre lo mismo en forma cada vez más primitiva. Llegar a un número cada vez mayor de individuos solo se puede lograr excluyendo la diferenciación crítica y volviendo a lo que todos entienden: sexo, violencia, salida-entrada, ascenso-descenso; esto es, a dicotomías sencillas y fuertes. Con estos pares binarios se tiene así un fuerte efecto teatral, pero a costa de una gran pérdida de realidad y de posibilidades de conocimiento, y por consiguiente, la imposibilidad del pensamiento crítico.

La educación


La escuela funciona como el aparato por excelencia en la sociedad para reproducir la ideología de la clase dominante. 
En cuanto a la educación, una de sus misiones, desde el principio, aunque no realizada adecuadamente, fue la de formar a los ciudadanos, habilitarlos para, como se dijo antes, participar en debates políticos, más allá de sus intereses particulares. Aquí reside lo importante de la educación, no se forma uno de forma egoísta, sino desde el punto de vista del bien común, de la colectividad. Sin embargo, con el neoliberalismo se ha comprobado que las instituciones dominantes tenían otros planes para los alumnos. Comenzaron a percatarse de que la educación era fundamental. Del parvulario a la universidad, varía según los países que se estudien, dependiendo de la historia de sus sistemas y de su evolución, no es difícil ver cómo han penetrado masivamente las corporaciones privadas en la educación. Entre los motivos se encuentran, en primer lugar, la rentabilidad. Ya no sólo económica, que es muy aprovechable y ya la hemos repasado en el artículo anterior, sino la que tiene que ver con el cerebro de los niños. Educar es apropiarse de los cerebros ajenos. Entonces, cuando las empresas se introducen en la educación, buscan, esencialmente, apropiarse del cerebro de los niños. Esto es muy peligroso, y lo estamos viviendo, lo hemos vivido. En este proceso, la educación se desvía de la ciudadanía, del bien común, hacia los intereses de las empresas privadas. De este modo, no es lo mismo pensar desde el bien común que desde el punto de vista que ofrece tal empresa. Entre lo que se pierde, si se enumera, sería: la preparación para la vida cívica, la apertura al mundo, del puro placer y del entendimiento del saber, para orientarse al avasallamiento del mercado. La preparación de los sujetos educados para funciones económicas: administración, gestión, mano de obra, y mil conceptos de sobra conocidos. Así, la educación se comprenderá como la preparación para la vida mercantil, del empleo.
Hay numerosos ejemplos a este respecto, que tienen que ver con la introducción de la doctrina neoliberal. Ya hay empresas en EEUU y Canadá que actúan sobre su país, o sobre países del tercer mundo, en la aplicación de esa doctrina sobre ese público forzoso que son los niños. Los procedimientos son sencillos, algunas de esas empresas, como puede ser la estadounidense ChannelOne, se dedican a enviar a países en desarrollo material escolar para la educación, desde pizarras a ordenadores, pasando por libretas, libros de texto, bolígrafos, etc. ¿Y qué reciben a cambio de esa ayuda altruista? La posibilidad de exponer, durante diez o veinte minutos, vídeos donde muestran sus programas pedagógicos, que explican la actualidad. Se pueden alcanzar situaciones histriónicas, donde empresas que se dedican, por ejemplo, a la deforestación más masiva, expongan las razones por las que se debe cuidar el medioambiente, o que nos enseñe cómo comer mejor una gran cadena de comida rápida. Éstas son, a grandes rasgos, algunas de las consecuencias que podríamos vivir de darse definitivamente el asalto neoliberal sobre la educación.
C. Zeigarnik

Cuenta Esther Díaz el diálogo que tuvo con un taxista español en un viaje donde pasó por Disneyworld: "¿Por qué estos jóvenes tienen cuerpos tan equilibrados y tanta destreza en todo lo que hacen: bailar, cantar, interpretar?". El taxista le contestó: "Por la crueldad de la competencia. Cada uno sabe que, si un día se tienta y se come un helado, mañana pesará cien gramos más". El dispositivo de la empresa no está sobre nosotros, sino dentro de nosotros. "Tal cual, -dice Esther- porque ese que aumenta cien gramos tiene detrás de él a cien haciendo cola para entrar, tan perfectos como él, y sabe que va a ser rápidamente descartable".

"El modelo empresarial -incrustado no solamente en el mercado sino también en la educación y en la política- no mide las consecuencias que pueden sufrir los excluidos del sistema. Competencia, individualismo e insensibilidad social son la marca en el orillo de la racionalidad neo capitalista. En el control contemporáneo se manejan variables dependientes entre sí. Rendimiento, formación permanente y productividad por un lado; desocupación, analfabetismo y criminalización de la pobreza, por otro. El hiperindividualismo es funcional a los intereses corporativos. La competencia salvaje -estimulada por los cuadros dirigentes- se maquilla de 'sana emulación'. ¿Un emblema? La foto y el nombre del empleado del mes primorosamente colocada en los recibidores de las empresas. Nada se dice, obviamente, de la sórdida amenaza que sobrevuela sobre los que pasan cierto tiempo si adquirir ese rango. El reinado del dios CEO no es lugar para los débiles".
Esther Díaz




La Dominación Comunicativa

Estamos en la era del esclavismo celular y la religión neoliberal. Mediante las redes digitales –que contienen a las sociales- constituyen el fundamento de la sociedad de la información o del conocimiento en la "unipolaridad" Neoliberal. Denis Boneau alertó que las ciencias de la comunicación cuyo desarrollo ha dirigido la CIA a partir de los 50 del siglo XX, son una herramienta esencial contra todo lo que se resista al dominio político y cultural neoliberal. Nada escapa a la vigilancia de esas redes. Sitios, redes sociales y portales son monitoreados por medios especializados que acopian toda la información. La acumulación de datos es enorme y variada. Medios de vigilancia y de coerción se insertan a través de las redes digitales en el mundo humano conocido. Este proceso "abstracto" oculta al fundamento capitalista de la actual revolución tecnológica.
El día 28 de noviembre del 2014 se convocó a entrar en Twitter con el objetivo de apoyar la lucha por la liberación de tres de los Cinco Héroes Cubanos aún injustamente presos en los EE.UU. Escasamente una semana antes, mediante Google se podía entrar allí y crear un perfil desde Cuba. El día 28 de noviembre ya era imposible. El nombre Cuba no aparecía entre los países; la posibilidad de crear tal perfil –desde la Isla- en Twitter estaba prohibida.
¿Cómo cuidarnos hoy del control omnívoro, la intrusión y la vigilancia que ejercen las transnacionales de la comunicación? ¿cómo se navega por Google, Yahoo, Hotmail, Facebook, Twitter, o cualquier otro sitio donde ver una película o descargarnos un disco? Es quimérico creerse protegido de la invasión a la privacidad, del control que las transnacionales de la comunicación ejercen, la vigilancia intrusiva es uno de los principales instrumentos para la dominación económica y política al servicio de los grandes monopolios encargados de financiar programas de investigación y desarrollo. El control de la información es una necesidad estratégica de la economía capitalista; el acopio permanente y actualizado de esa información. La información como propiedad, su uso y control de la misma son distintivas del capitalismo en función de la vigilancia en las redes, y dependientes de los flujos de información para garantizar la circulación de bienes y servicios en el mercado mundial. Las finanzas requieren de una mayor integración en la infraestructura tecnológica de las comunicaciones.

Por otro lado, hay estudios que advierten que el abuso de las redes y los aparatos electrónicos alteran el funcionamiento del cerebro y la memoria. La diversidad de tecnologías intelectuales tiene un impacto directo en las funciones del cerebro. Se está perdiendo memoria para devenir en descerebrados consumidores de datos. Tal imposición se evidencia cuando en gran medida los cultores de la inteligencia artificial adecuan la memoria a corto plazo a la lógica del funcionamiento de las computadoras: se entrena al cerebro para que atienda y consuma banalidades, desmantelando a la capacidad intelectiva. ¿Será posible llegar a pensar críticamente con cabeza propia siguiendo las normas de las redes digitales de la sociedad de la información capitalista-neoliberal?.

En todo caso, dilucidar cómo hacer eso deberia ser parte de la base para lograr una verdadera transformación de la sociedad. Ese pensamiento crítico se desarrolla de distintos modos, el más conocido es el que tiene que ver con las líneas de pensamiento filosóficas, que son el más fiel recuerdo de resistencia al pensamiento plano, y que se ven como fundamentales a día de hoy para combatir el neoliberalismo.

Queda sólo levantar la cabeza y pensar de qué modo estos chicos que hoy festejan con globos amarillos y devoran horas de cooltura chatarra también pueden llegar fabricar las herramientas para resistir los nuevos ataques inminentes del neoliberalismo más acérrimo.

1 comentario:

  1. Tecnología a cambio de tu libertad de pensamiento y control absoluto de tu vida.
    El futuro que aparece en la película "Wally" de Disney no esta muy lejos de la realidad actual, gordos opas que solamente pueden mirar una pantalla y se comunican a través del chat a pesar de tener a la otra persona al lado, de despojados de toda autonomía y pensamiento racional.
    Pero la responsabilidad es nuestra, de los que jugábamos a las bolitas, al rango, al fulbito, al yo-yo, etc... tenemos que dejar de cambiar espejitos por oro y educar a nuestros hijos para que ellos tampoco lo hagan.

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