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viernes, 20 de noviembre de 2015

Morphine - Like Swimming (1997)

¡Más Morfina para sus orejas cabezonas! Gran aporte de Marcelo: Like Swimming, el cuarto disco de estudio de la genial Morphine de Mark Sandman, con el sonido low rock, su áspera poesía y toda su gravedad para que se pasen el fin de semana como nadando.

Artista: Morphine
Álbum: Like Swimming
Año: 1997
Género: Rock alternativo / Low Rock
Duración: 37:43
Nacionalidad: EUA


Lista de Temas:
1. Lilah
2. Potion

3. I Know You (Pt. III)
4. Early to Bed
5. Wishing Well
6. Like Swimming
7. Murder for the Money
8. French Fries w/Pepper
9. Empty Box
10. Eleven O'Clock
11. Hanging on a Curtain
12. Swing It Low

Alineación:
- Dana Colley / Sax barítono, sax tenor, sax bajo (10), doble sax (5), coros (8)
- Mark Sandman / Bajo slide de dos cuerdas, voz, tritar, teclados, mellotron, guitarra

- Billy Conway / Batería y percusiones



Para Ryan Schreiber de Pitchfork, después de Cure for Pain Morphine se empezó a repetir (lean su reseña más abajo). Su calificación de Like Swimming es totalmente desparobatoria e incluso se da el lujo de proponer que los tres miembros de la banda se separen, aprovechen el prestigio que aún tienen y busquen un nuevo camino para salvarse... ¡Ah, los críticos de las grandes revistas alternativas!, tan hipsters ellos, tan necesitados de lo diferente. ¡No pues! Morphine es un género en sí mismo y quienes lo hemos entendido nos lamentamos de que no haya habido más Morphine después del trágico fallecimiento de Sandman. (Pero esto es un decir, pues ahí está lo de Orchestra Morphine como homenaje a este poeta maldito y la posterior armazón de Twinemen por iniciativa de Dana Colley, con Monique Ortiz en las voces y guitarras para seguir haciendo low rock).

El mismo Sandman calificó su música como low rock, a falta de otra categoría aceptable. Alternativo e independiente son dos palabras que significan cualquier cosa; jazz no es, aunque en el saxo se presenta su influencia improvisativa y en ciertos ritmos en ciertas canciones, y la escencia de blues rock que caracterizó a la banda de fines de los 80 y principios de los 90 que Sandman no lideraba (Treat Her Right) está completamente transformada. Morphine es low rock y el low rock es Morphine. Y hubiéramos querido más discos.


 
Like Swimming es la prueba de cómo se consolida la propuesta del trío bostoniano en un sonido único para acompañar la lírica callejera, noctámbula y marginal de su poeta maldito. Un trío heterodoxo formado por instrumentos básicamente monofónicos, casi podría decir antiarmónicos: el saxo (en ocasiones dos saxos para reforzar la nota única y raramente para tocar un intervalo; el bajo slide de dos cuerdas afinadas en el mismo tono con dos octavas de diferencia, y la batería profunda de Billy Conway. Todo bajo, todo grave, como la misma voz de Sandman: una mirada musical hacia la oscuridad, hacia lo insondable de la naturaleza humana, hacia los transgresor, lo oculto y lo lejano.

Siguiendo la tradición de Sandman (desde Treat Her Right), el disco se abre con una rola con nombre de mujer: "Lilah", pero es un breve solo de bajo slide que recorre una misteriosa melodía con inflexiones arabescas. Luego no habrá más nombres de mujer aunque varios de los temas están relacionados con la complejidad de la relación amorosa y (hetero)sexual: "Potion" swingea para pedir a la mujer la poción necesaria para despertar el amor del hombre; "I know You (pt. III)" es un sabrosísimo blues lento sobre el conocerse uno a otro, pero termina con una irónica "si no te gusta, te devuelvo tu dinero". "Empty box" es probablemente el mejor poema del disco (incluso una parte es hablada, no cantada): "Recibí una caja vacía / la enviaba una mujer / decía que la llenara con todo lo que no le di / la devolví vacía / gran error", y luego del error él se traslada a un valle "tan oscuro que no podía siquiera saber si tenía los ojos abiertos", y luego está en el mar, agotado de nadar, cuando aparece una caja vacía y él se arrastra hacia su interior. Mitad en las sombras, mitad en la luz de la luna, mitad en la locura: sí, tres mitades.

Los demás temas se hunden en la noche, en la soledad, en la violencia. Está "Early to bed" para recordarnos que los tempraneros se pierden la vida de la noche, y "Eleven O'Clock", una rola fuerte y agresiva con una sola frase: "Todas las noches, alrededor de las 11, ¡salgo!". Luego la gravemente divertida "French Fries with Pepper" que juega con el tiempo: "El 6 del 6 del 66 era pequeño y no sabía ni mierda / El 7 del 7 del 77 no estaba mucho mejor / El 8 del 8 del 88 ya era demasiado tarde para cambiar / el 9 del 9 del 99 espero estar sentado en el corredor tomando vino tinto y papas fritas picantes", y como estrella del álbum (de hecho fue el sencillo) "Murder for the Money", otra muestra de la fuerza de Morphine y de la visión escéptica, desencantada y cruda que Mark Sandman tenía del mundo y de la vida: "Asesinato por dinero / asesinato diariamente / asesinato en cada pulgada del camino / asesinato cada momento de tu jodida vida".

Morphine fue un hito, un hallazgo aislado y alucinante en el auge del "rock alternativo" con una propuesta tan particular que se merece ser una categoría en sí mismo: low rock, el rock de lo bajo y lo grave, y Like Swimming es, como todos sus otros discos, un fabuloso ejemplo de ello, con adiciones sorprendentes como los coros de Colley perdidos por ahí y el uso del mellotron en una época en que los hipsters no habían "redescubierto" esa antigualla. Dos de los temas llegaron a las pantallas: "Murder for the Money" está en el soundtrack de la película Wild Things de 1998, y "Hanging on a Curtain" salió en el soundtrack de la serie de TV La Femme Nikita. No se vayan a perder este disco, y ¡volveremos gracias a Marcelo con más Morphine!








Breve reseña en el blog Discos Gratis de Voodoo Child:
Like Swimming es su penúltimo trabajo de estudio de esta banda "under" donde se aprecia mayor uso de efectos digitales que en trabajos anteriores sin dejar de lado su aire indiferente y dopado. Abre con una introducción de escala medioriental para caer pesadamente a la cabeceable Potion. Canciones como Early to Bed y Murder for the Money son un poco mas "despiertas" que el resto del disco pero no deja de sonar a morfina. Para cerrar está Swing it Low, el unico tema que no tiene los clásicos 3 instrumentos (bajo, bateria y saxo) pero es lejos el mas pegado.
Insisto en escuchar este grupo en momentos de indiferencia, caña o descanso.

La crítica (negativa) de Ryan Schreiber en Pitchfork (link de archivo):

Morphine. Like a dog eternally chasing its own tail. I mean, Morphine's debut, Good was, regardless of what the album title says, fucking awesome. No one had ever heard anything like it before. What an original sound. Cure For Pain, the follow-up, was exactly that. Feeling down? Pop in some Morphine. Sure it sounds a lot like Good, but who's listening? Unfortunately, by the band's third release, Yes, they were quickly becoming a No. And the weird stuff on side two was just plain bad. By this, their fourth record, the world collectively puts its head down and goes to sleep.
It's not really that the quality of the songs have deteriorated, it's just that it all sounds the same. They desperately need to alter their sound, and if they have to break up to do it, I don't think anyone's gonna care. In fact, after four identical records, it's about time, 'cause Morphine is like, drowning.
It's the perfect time, too. They haven't lost all their cool yet. There's still hope. So if they break up and all start new bands, they still have prestige. Of course, it's really about what you want to do musically, and if Morphine are content with their sound, I guess that's okay. But like a famous guy once said, "No one wants to hear that song again."

Ira Robbins en Rolling Stone (link de archivo):

Tempting fate with a great gimmick, Morphine barreled into the fast lane five years ago, driving a chesty blare of two-string slide bass, baritone sax and drums into the murky twilight of rock noir. Fueled by taut, inveigling songs of sex and paranoia, the Boston trio's glowering cool was (and is) as unmistakable as Bogey and as persuasive as the bouncer in a strip joint.
Morphine's power alley, for all its pungent back-streets atmosphere, allows few stylistic detours and, evidently, no exit. Four albums in, the band is riding the same sound like a slot car; even the welcome flashes of instrumental variety on Like Swimming (also the name of a recent solo project by singer and bassist Mark Sandman) don't lead the band far from its usual track. The raucous, multistring assault that rushes through "Eleven O'Clock" and "Murder for the Money" merely ups the excitement level a notch. The funky beat and synthesizer squiggles of "Early to Bed" don't appreciably strengthen the song's case against sensible sleeping habits; the keyboards that stir the aphrodisia of "Potion" are nothing more than potential garnishes to fine songs. Unlike the more eclectic Presidents of the United States of America (whose two-string bassist learned the trick from one-time band mate Sandman), Morphine keep their guard up, cruising one groove with single-minded dedication.
Still, it's a hell of a groove. Even before Sandman opens his mouth on the title tune's oblique sea story, the sultry press of his bass, Dana Colley's horn and Billy Conway's spare drumming conjure up an ominous aura of seedy despair. "Wishing Well," which shifts powerfully from a low, jazzy verse to a ripsnorting chorus, shows off the band's dynamic control, but too many songs swagger in place, pumping a single line or riff with static electricity. In "I Know You (Part III)," the album's grabbiest paean to paranoia, Sandman vows, "I know everything that you're gonna do." He's not the only one. (RS 758).

Greg Prato en Allmusic:

After three highly acclaimed releases on Rykodisc, 1997's Like Swimming was Morphine's first recording for Dreamworks, for whom the trio nail down their unmistakable sound on such great tracks as "Early to Bed," "Eleven O'Clock," "Swing It Low," and the title track. Other selections, such as "Potion," "I Know You, Pt. III," "Wishing Well," "French Fries w/ Pepper," and "Hanging on a Curtain," are also notable.

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