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lunes, 21 de septiembre de 2015

Congreso - El Congreso (1971)


Artista: Congreso
Álbum: El Congreso
Año: 1971
Género: Folk rock
Duración: 50:10
Nacionalidad: Chile


Lista de Temas:
1. Maestranzas De Noche
2. Vamos Andando Mi Amigo
3. Asi Seras
4. El Errante
5. Has Visto Caer Una Lagrima
6. Mirate Al Espejo
7. Rompe Tu Espada, Vive La Vida
8. La Roca
9. El Condor Pasa
10. Ella En Todas Partes
11. A.A.R.

Alineación:
- Francisco Sazo / Voz
- Sergio "Tilo" González / Batería
- Fernando González / Primera Guitarra
- Patricio González / Segunda Guitarra, Violoncello
- Fernando Hurtado / Bajo Eléctrico
Músico Invitado:
Hugo Pirovic / Flautas.


Alberto, en sus estertores de links, me mandó esta joya arqueológica, el primer e inconseguible primer disco de Congreso, y se los comparto ahora para empezar como corresponde este lunes...


Primer larga duración del conjunto chileno Congreso, editado en 1971 por el sello EMI-Odeón (LDC-35263). En su época destacó por hacer confluir elementos del rock con el uso de instrumentos autóctonos. Incluye la canción “Maestranzas de noche”, poema del libro Crepusculario de Pablo Neruda, musicalizado por Fernando González.

Creo que demás está decir el respeto que tengo por una banda como esta, fiel a su estilo de búsqueda incesante, representantes del mejor folk rock latinoamericano. Si les gusta el folk rock aquí esta "El Congreso"... y por ser la ópera prima de una banda tan importante, repasamos un poco su historia:





Como dato de color, podemos comentar que los músicos hablaron con Pablo Neruda para poder musicalizar un poema que aparece en su libro "Crepusculario", a lo que él accede, tomando en cuenta de su creencia política e incluso su rechazo al rock. Dicho poema, aparecería en su sencillo homónimo "Maestranzas de Noche", musicalizado por Fernando González. Y luego aparece aquí, siendo el primer tema del primer disco de la banda que estaba en busca de un sonido nuevo.


Hierro negro que duerme, fierro negro que gime
por cada poro un grito de desconsolación.

Las cenizas ardidas sobre la tierra triste,
los caldos en que el bronce derritió su dolor.

Aves de qué lejano país desventurado
graznaron en la noche dolorosa y sin fin?

Y el grito se me crispa como un nervio enroscado
o como la cuerda rota de un violín.

Cada máquina tiene una pupila abierta
para mirarme a mí.

En las paredes cuelgan las interrogaciones,
florece en las bigornias el alma de los bronces
y hay un temblor de pasos en los cuartos desiertos.

Y entre la noche negra —desesperadas—- corren
y sollozan las almas de los obreros muertos.
Maestranzas de Noche

En el poema, Neruda plasma el universo adolescente (escribió este poema siendo muy joven) de las maestranzas de la estación de ferrocarril de Temuco donde él ha pasado su infancia, y nos va narrando un mundo nocturno en el que las cenizas y los hierros de los talleres duermen, junto al bronce dormido, creando una situación de extrañeza que la hace entablar un diálogo con las grandes máquinas de ferrocarril que le observan, un diálogo repleto de interrogaciones que no escapan, por supuesto, de la cuestión política. El grupo muestra su exquisita sensibilidad al musicalizar el poema, logrando un trabajo que transmite su onda emoción. Ellos tocaban rock, pero tenían también la idea de ganar un lugar entre los nuevos artistas que tomaban una posición para manifestar la naturaleza del hombre; más que con palabras, con la melodía. Instintivamente, para ellos la música tenía el valor de un manifiesto.
En esta época se presentaban constantemente en los circuitos universitarios, obteniendo una mediana popularidad en el ámbito nacional. Eran los años de la Nueva Canción Chilena, cuando muchos grupos juveniles buscaban respuesta para su identificación con lo propio. La mayoría (tal vez todos), eran partidarios del mensaje oral, panfletario. Los que poco después serían conocidos como Congreso, quisieron decir lo mismo, pero sin tantas palabras, principalmente con música.



Podrán notar que ya ente primer disco los Congreso ya hacían gala de sus refinadas composiciones y sus letras de alto contenido social y étnico. Conformaron, junto con Los Jaivas y Los Blops, uno de los pilares fundamentales en el nuevo sonido progresivo chileno y la chilenización del rock. Ya en este primer disco nacerían algunos de sus temas clásicos que luego tocarían en sus recitales a lo largo de su carrera...





Encontrar semejanzas entre Congreso y Los Jaivas no es tarea difícil: ambos nacen en la quinta región, en la misma fecha ambos con elementos folklórico-indigenas y rock y, lo que resulta más sorprendente, ambos comienzan con la historia de tres hermanos que hacen música desde pequeños...


El Congreso, es el primer LP de Congreso, editado en 1971, bajo etiqueta EMI Odeón. Luego de lanzar previamente dos sencillos editan un LP, que trae sonoridades aún algo desconocidas para el oído de la época, ya que mezclaban instrumentos eléctricos con autóctonos. Este disco, es considerado como el más progresivo y cercano al Rock de la época, por lo que actualmente, se considera una pieza de culto, llegando al punto de existir reediciones posteriores en muchos países del mundo, que se agotan muy rápidamente. Por este LP, Congreso recibe un reconocimiento en el Festival de la Nueva Canción Chilena.
Luego de la disolución de Los Masters, grupo de los Hermanos González y el bajista Fernando Hurtado, y de Los Sicodélicos, grupo de donde provenía Francisco Sazo, siendo muy jóvenes y viendo que podían hacer algo juntos, comienzan a hacer música. Inicialmente, solo se restringían a la improvisación en el escenario, hasta que nace la idea de mezclar instrumentos eléctricos, propios del rock, con instrumentos autóctonos. Es así, como los integrantes de El Congreso, en busca de un sonido nuevo, hablan con Pablo Neruda para poder musicalizar un poema que aparece en su libro Crepusculario de 1923, a lo que él accede sin ningún problema, tomando en cuenta de su creencia política y su rechazo al rock. Dicho poema, aparecería en su sencillo homónimo Maestranzas de Noche, musicalizado por Fernando González, y grabado en 1970 por la EMI Odeón. En este sencillo, está incluido también EL Cóndor Pasa, tradicional del Folklore Peruano, pero con una letra de tinte pacifísta escrita por Francisco Sazo. A este sencillo, le sigue Vamos Andando mi Amigo, editado a comienzos de 1971, bajo etiqueta EMI Odeón. Finalmente, a mediados de 1971, se publica el LP El Congreso, con una fuerte influencia del Rock y del Folklore Latinoamericano. En 1972, se publica su tercer single a modo de promoción, titulado ¿Cómo vas?, editado por la EMI Odeón.
El Congreso, presenta influencias directas del Rock y del Folklore Latinoamericano, además de mostrar una lírica de corte pacifísta, creadas por Francisco Sazo, muy ligada con lo Hippie. En este álbum, se nota la mano creadora de Fernando González, ya que es él, quién asume con el liderazgo de la banda.
Wikipedia

Este puntapié inicial no solamente de un grupo sino de todo un movimiento, que al igual que sucede con Los Jaivas, continúa hasta el presente, tiñendo el aspecto cultural con los colores que ellos quisieron imprimirle, saltando, incluso, las condiciones revolucionarias que estaban planteadas en su tiempo inicial:


Ese mismo año el movimiento de la Nueva Canción Chilena se encontraba en su apogeo con grupos como Inti Illimani, Quilapayún o Amerindios. Estos, al igual que los anteriores, heredaban del legado de Violeta Parra la riqueza de la música chilena y latinoamericana. Buscaban un sonido nuevo y anclado en lo nuestro y una temática más profunda y auténtica que la de la canción comercial. Sin embargo, había algo que los diferenciaba notablemente. La Nueva Canción Chilena veía en la música un medio noble para expresar sus concepciones ideológicas y, por lo mismo, su hincapié estaba en el texto de las canciones. En cambio, Los Jaivas, Congreso y en menor medida Los Blops, se perfilaban más como grupos instrumentales que vocales, la música era para ellos la protagonista.
No se trata de que no tuvieran nada que decir, muy por el contrario. Sólo éstas existían y su mensaje también era diferente. En un tiempo tan convulsionado como aquél planteaban: ¿para qué vivir tan separados si la tierra es una sola no más?, mientras otro explicaba que era porque cada uno estaba aferrado a sus dioses, producto de toda una historia y según ellos ordenaban sus vidas. La paz, la vuelta a los orígenes, el amor por la tierra y la naturaleza de las cosas, la denuncia de un mundo ideologizado, materialista y mecanizado, eran los temas de su protesta y de sus propuestas. Para Los Jaivas y Congreso, por ejemplo, el mundo indígena es muy importante. Está presente en su música y en sus denuncias de un colonialismo criollo plenamente vigente. El indio para ellos no es sólo el símbolo de nuestras raíces, algo así como una estatua a la cual coronar una vez al año. Es antes que nada una raza viva que ha sabido mantener su amor por la tierra y lo primigenio a pesar del progreso demoledor y falsos valores.
Alvaro Godoy

Y tanto Congreso como Los Jaivas son grupos que nacen con el rock en castellano, pero muy tempranamente comienzan a introducir otro tipo de instrumentos, ya sean clásicos o latinoamericanos, generando una fusión propia, que podríamos decir que estaba en el aire, pero que "por razones de fuerza mayor" (la fuerza de la sinrazón), terminaron siendo los únicos en desarrollarla de esta manera y dentro de Chile. Después vendría la dictadura, el cierre de puertas y la deseperanza, pero eso ya es otra historia.
Vamos con algunos comentarios de terceros, que son muchos los que tienen para aportar.

Los cambios, giros y evoluciones de sonido en una banda de largo aliento son una tendencia natural, pero que en el rock chileno se miran con extrañeza, casi pidiendo explicaciones. El pasado “rockero” del grupo Congreso suele mencionarse como el eco de una leyenda o como una anécdota curiosa, y no como la plataforma lógica desde la cual comprender su historia. Los inicios de los de Quilpué estuvieron entrelazados con la misma fusión sicodélico-folclórica ensayada a fines de los años sesenta por Los Jaivas, Blops o Congregación; por mucho que el tiempo la haya encaminado por los derroteros del jazz o la raíz latinoamericana. Mal que mal, el trío fundador del conjunto (el de los hermanos Patricio, Sergio y Fernando González) provenía de grupos escolares, como Los Masters, moldeados a imagen de los Shadows o los Beach Boys, y la incorporación de Pancho Sazo (ya fogueado en algo cercano a la música profesional gracias a Los Sicodélicos) apuntaló al grupo en un soporte beat de gran frescura.
Acaso por esa experiencia, el sonido de El Congreso es el de una excepcional riqueza para un álbum debut. Lo que se escucha es un grupo que ya no busca afirmarse en fórmulas, y que de a poco se desembaraza de estilos importados para salir en búsqueda de algo aún no inventado, una etiqueta por crear; y que haría, a la larga, de la clasificación misma de su sonido un despropósito. Como indica David Ponce en el libro Prueba de sonido, «escogido en alusión a la variedad de integrantes y gustos musicales a bordo, el nombre [Congreso] iba a ser profético […]. Con el tiempo crecería hasta ver pasar a veinte músicos por sus bancadas y afrontaría de corrido las tres siguientes décadas de la Historia de Chile para seguir vigente al día de hoy».
Si el propósito de Congreso era comenzar a acomodarse en esa gloriosa incomodidad intergéneros que fomentaba su época, El Congreso es un disco perfecto: ni el rock es completamente rock ni el folclore, folclore; aunque esos dos ejes enriquecen composiciones que el grupo sabe acotar y dirigir, esquivando acertadamente una improvisación redundante o falsamente virtuosa (incluso en el instrumental “El errante” o en el largo final, con “A.A.R.” —que debe ser visto, más bien, como un saludo experimental y la primera prueba de las asombrosas capacidades de Tilo González sobre la batería—), y afirmando un pulso ágil y electrificado que nunca llega a ser estridente. El grupo trabaja con los mejores elementos, y confía en que nada demasiado malo puede resultar de esa mezcla. “Maestranzas de noche” se aprovecha de los versos de Pablo Neruda una década antes que Los Jaivas para ubicar un tributo sobre «obreros muertos» en estrofas tarareables; y “Vamos andando, mi amigo” ensaya uno de los mejores intentos de la época por poner la electricidad del rock al servicio del hombre nuevo latinoamericano:
Vamos andando, mi amigo
el sol se está levantando.
Vamos andando, mi amigo
la tierra está esperando.
Vamos a sembrar el trigo,
ése que nos dará el pan.
¡Cuánto tiempo sin sol!
¡Cuánto tiempo sin trigo!

El rock de Congreso era, a estas alturas, balanceado entre la contemplación de la Naturaleza (“Así serás”) y la acusación social, aunque prefería centrar esta última en arquetipos patéticos (como en “Mírate al espejo”: «Te crees el rey de la tierra / andrajo de la naturaleza / Hombre de la ciudad, mediano / Amo de lo trivial, enano») antes que afirmar grandes causas reivindicativas. El disco no escapa a esa mezcla de desazón y pulsión por el cambio que caracterizó al hippismo, y que en el tema “Rompe tu espada, vive la vida” adopta una marcha incisiva —guía de batería, guitarra casi monocorde, flauta inquietante— que alude a una cierta oscuridad tétrica, acaso premonitoria del curso que seguiría Chile dos años más tarde:
Mirando las cuencas de esa calavera,
pienso en la guerra.
Mirando los cauces de ríos profundos,
pienso en el mundo.
¡Y grito y me desangro
sin poder hallar felicidad!
Pensando en las tumbas allá en las arenas,
lloro de pena.
Pensando en el barro que cubre la estrella,
pienso en la tierra.
¡Y grito y me desangro
sin poder hallar la felicidad!
Pensando en las cruces de un camposanto
paro mi canto.

Rockero, sí, pero éste es un disco que suena a Latinoamérica (ahí está el atractivo cover de “El cóndor pasa”) y que no por reflexivo se priva de la sencilla nostalgia amorosa de “Ella en todas partes”. “La roca” puede ser el tema que mejor ejemplifique la plataforma desde la cual Congreso eligió proyectar en sus inicios una trayectoria que, ya en este debut, apostaba por una larga vida: aquí están la épica, la descripción narrativa, la justa integración de los arreglos, el esbozo inequívoco de una identidad sonora. «He cambiado tanto, tanto / como tu caspa de algas en la noche / Los dolores que soporto no me muevan / Y los vientos que a mi soplan / no me cambien», cantan y tocan chicos de poco más de veinte años de edad. La historia completa de Congreso no puede comprenderse, por lo tanto, sin la solidez señera de este debut que ya contenía la esencia de un vuelo creativo tan ambicioso como precoz.
Marisol García

Eso, no olvidemos el tema "El Condor Pasa", fiel representación de lo que el grupo quería decir aún sin palabras. Y sin que valgan de mucho, por la riqueza de la cultura latinoamericana que creo se diluye en otro lado del mundo, dejamos también algunos comentarios de otras gentes de otros lados que han disfrutado de este disco y han escrito sobre él.

A pounding bass drum and a cyclical guitar riff slip into a swaying flute rhythm before exploding into a whirl of electricity and an explosive chorus. Calm, dynamic and controlled: thus does “Mastranzas de Noches,” a psychedelic garage-folk adaptation of a classic Pablo Neruda poem, manage to provide one of the most memorable opening hooks of any psychedelic record to emerge from Latin America. This 1971 debut by Chile’s Congreso is one of those rare, imperfect albums that somehow manages to hit a certain chord despite the noticeable flaws. A beautiful mix of jangling folk rock, cordillera accents and jazz touches, El Congreso would be a crate digger’s holy grail if there were even the slightest chance that this southern hemisphere obscurity might make it into the bins anywhere outside its own continent. All us extranjeros will probably have to rely on Record Runner’s excellent, Brazilian import-only reissue to tap into the sounds here, but don’t let the difficulty of acquisition deter you from exploring these grooves. This one is worth hunting down.
Despite El Congreso‘s relatively even conformity of sound, there are definitely some cuts that stand out a little higher than the rest. Emerging from the record’s heart, “Has Visto Caer Una Lágrima” and the heavy-battery “Mírate al Espejo” show the band at the peak of their artistic powers. The former affords us with an infectious melody and some radically grounded bass, which let the song’s incisive, obtusely-political lyrics seep in to full effect as we are confronted with “una bala de cristal, un cañón de turrón, o una bomba como un bombón” (“a bullet of crystal, a gun of nougat, or a bomb like candy”). “Espejo” shows of Fancisco Sazo’s soulful vocals and lets the band explode into what might be the record’s most impressive instrumental performance with pounding piano and dive-bombing lead guitar. This is immediately followed by the swaying anti-aggression of “Rompe Tu Espada, Vive La Vida” (“Break Your Sword and Live Your Life”), which is worthy of classic status in pretty much every sense of the word, commercially-hampered but artistically-graced by its ragged acoustics and a somewhat fevered production.
That rough-hewn construction is beautiful, but is also the product of one of the record’s flaws: the band is loose beyond all get-up, especially drummer Sergio González, whose uniquely constructed, tom-heavy runs occasionally fall out of time as the band pushes things outward. Usually this works, considering the nature of the material, but it is not enough to qualify the man for the stoned Pollockian drum solo that closes out the album’s longest cut: the otherwise funky eleven minute instrumental “A.A.R.” It’s a rather undignified way to lead us out of the swirling flute and fuzz guitar improvisation that precedes it, and would have been better off sacrificed for the inclusion of one of the two non-album cuts that close out the Record Runner reissue. The psychedelic, wah-pedal overdrive of “Nuestro Es El Momento” would have been the worthiest replacement, introducing some tasteful, sylvan flute and violin accents to what are perhaps the band’s most brilliantly claustrophobic moments.
All quibbles aside though, this one comes very highly recommended. Few records of any vintage manage to bring as much to the table as Congreso does here, and you’d be doing yourself a great disservice not to lend an ear to your South American brothers-in-arms. The band continues to perform around Chile (I managed to catch a show of theirs early last year at a political rally), albeit in a revamped lineup that veers dangerously close to middle-of-the-road jazz fusion. If you’ve given this one awhile to sink and are eager for more, I’d recommend turning to 1975’s Tierra Incognita or 1977’s similarly self-titled Congreso, which, while polishing up the band’s sound, maintain most of the fundamental elements that make these earliest recordings such a distinct pleasure.
Nik

When three González brothers left 60’s psych band Los Sicodélicos and recruited lyricist/vocalist Francisco Sazo from another Chilean (and slightly more conventional) band Los Masters, Congreso was formed. This is their first full studio album, and while not quite as polished as the sophomore release ‘Terra Incógnita’, it is still a well-constructed folk offering that shows influence of the González brothers’ psych background (the fuzz guitar and wailing vocals on “Mírate al Espejo” are a perfect example).
The band clearly establishes their modus operandi as well, which is to take native Chilean instruments, paired with an occasional sprinkling of traditional tunes, and craft fresh and inspirational progressive folk offerings. I have to say that they succeeded here. Also, considering this album is nearly thirty-seven years old that the band did a pretty good job of putting together songs that would stand the test of time and not end up sounding like some scratchy old Parra family record. Listen to the guitar and vocals on a track like “La Roca” and you’ll see that the music is quite relevant still today, albeit mostly to folk fans, but still….
The lineup here is largely the same as for the second album, that being the three González brothers; Francisco Sazo and his excellent voice; and bassist Fernando Hurtado. Hugo Pirovich guests on flute, as he would with the band’s third album. The one missing element on this album is the earthy-sounding charango, which would not appear until later in the band’s career but which would really flesh out their sound and give it a more authentic Latin American tone.
Another example of the psych influence is ” Maestranzas de Noche”, a track that begins with all the intent of being a fairly uncomplicated pop-folk tune, but quickly evolves into a series of odd tempo shifts, guitar that alternates between acoustic strumming and a sort of dampered fuzz tone with staccato piano chops behind to make it sound more strident. A really odd song, but it will grow on you as well.
Some other tracks like “Vamos Andando mi Amigo” show a level of maturity in composition that is impressive for these young musicians. This album was supposedly recorded live in the studio with just two takes, and the polished sound really is a testament to the band members’ skill and discipline.
In keeping with the notion of adapting traditional music the band includes their rendition of “El Cóndor Pasa”, a song made famous as “El Condor Pasa (If I Could)” the year prior by Simon & Garfunkel. The history of this tune is a bit unclear to me; The Simon & Garfunkel version on their ‘Bridge over Troubled Water’ album is credited to Peruvian Daniel Alomía Robles, while the Congreso liner notes attribute this to a Bolivian traditional tune. Not sure which is correct, but no matter – Congreso extend the basic tune to include a couple of flute and piano forays that add to the emotional feeling this song tends to evoke in people.
The last and most interesting song on this album is the eleven-minute plus “A.A.R.”, an instrumental whose meaning is not explained in the liner notes. I’m guessing this doesn’t stand for “Association of American Railroads” or the “American Academy of Religion”, but it doesn’t matter really. This lengthy tune features a seductive bass line and somewhat restrained electric guitar solo backed by traditional percussion sounds and flute that result in a uniquely Chilean-sounding jam session. Worth picking up all by itself, and I suppose intended to give the band their requisite signature ‘opus’ to play at summer music festivals. I would sit through this at an outdoor concert, that’s for sure.
So overall a very good album, not as good as the two that would follow simply because those albums are more ambitious in terms of instrumentation, experimentation and variety. But this one is better than just a collector piece, and I would recommend it to any prog folk band or anyone who is into Andean music.
Bob Moore

I love finding new Chilean music, especially nueva canción. Thanks again to Hippy-DJkit for posting this. This is one of those albums I was immediatley blown away by the second I popped it in my stereo. True to nueva canción, El congreso fuses ethnic Chilean music with electric western styles, utilizing both cultures' instruments. Among them, my favorite is the zampoña (pan flutes). One thing I noticed about this album, is that it's the only nueva canción group I've heard that switch between playing the zampoña in an Andean and western jazz style, whereas other groups tend to stick to playing them just in the traditional Andean way. Their mastery of both culture's instruments allow them to seamlessly maneuver from the spiritual sounds of their people to funky flavors of today. The opening track is a perfect example of what I'm talking about. I hope you like it!
Clark

I have thought to review all the albums of this beautifull and rellevant chilean band, in order of release
"el congreso" is the first Album of congreso, in 1971, first of all, i must clarify this: this album is not a prog one (except for just one theme), its pure folk rock, it has mainly short themes, it has quenas (Andean flutes), charangos (Andean little string instrument, like a mandolin) and other folkloric instruments, in addition to occasional symphonic instruments like violins and cellos, I think the rock sound is pretty similar to the rock of the beatles in some parts.
the best themes here are: "rompe tu espada, vive la vida" (break your sword, live the life), it has a beautifull melody and the lyrics are dedicated to peace, "maestranzas de la noche", bassed in Pablo Neruda`s poetry, the instrumental "el errante" that achieves a very good fussion and harmony between folk and rock sounds, the version of "el condor pasa" it's a good cover, this time with lyrics, that are about peace and unity, the closing theme A.A.R is the first prog theme of all history of the band, its very interesting but also al little monotonous, specially on the the cajón solo (cajón: percussion instrument of Peruvian origin) of the minute 45:45, further the starting electric guitar riff (34:00) is very ugly.
I think that this album is rather for those who lived at that time and remember it with nostalgia, also for the meaning of his lyrics, which were consistent with the social and cultural context of that age (hippie years) it also has an historical value for being the first album by congreso and if you like this band its very possible that you want to know how it all started
"el congreso" isnt a grat allbum, and although it has some good songs, is the only one of the band I don't like, in fact, I do not think it's a good album to start listening to this band, if you have not heard this band, this album could demotivate you, but Congreso gave a long step between their first and second album in quality of composition, so I invite you to follow this band that has fused the rhythms, instruments, ideas and Latin American feelings with the sound of rock, progressive rock and jazz, achieving a beautiful and important legacy for Chile and Latin America.
Anibal Pardo

First album by the second-most important Chilean group (from the suburbs of Valparaiso) after Los Jaivas, (El) Congreso is just as long-running as LJ is and had roots well in the 60's, even if their birth dates from 69 and their self-titled debut dates from 71. The double Gonzales guitar attack quintet presents the particularity of having a drummer that plays piano (also a Gonzales) and the singer some flute. Their early music presented some psychedelic folk with strong local (Andean) flavours and the debut is filled with fuzz guitar and sports the ever-present El Condor Pasa (correct version, not too much dramatics), and the group even managed a major label EMI-Odeon, reissued on Cd with Record Runner. It was recorded Live In The Studio for the most of it.
The group obviously intended to have something important in their lyrics (or else the wouldn't have called themselves Congreso) and in the first couple tunes, they speak of Neruda and other meaningful subjects in soft folk rock song with flutes, gentle fuzz-guitar, a bunch of typical Andean instruments like the tarca and quena and use some not-always straight-forward tempo shifts. The flow of track is relatively smooth, and superb instrumentals like El Errante interrupt the succession of folks songs that are all rather lovely, but nothing worth writing home about (or describe accurately in this review ;o)p) but still remain vaguely psychedelic. Some other tracks (like Mirale Al Espejo and its wailing fuzz guitar) take on a rockier form or dramatic feel like Rompe Tu Espada or La Roca, but the album never leaves the folk realm, something El Condor Pasa reminds us, just before a long (11 mins) instrumental (AAR) which starts out on a fuzz-lead tune, but goes on dissecting itself and end up with a bass and drum duo, before getting an overlong drum solo ends the album in its vinyl form. A bit too bad to end so weirdly
The Cd re-issue comes with two bonus tracks in the form of the non-album single of the next year, which goes on to bring back their pop side and more local instruments, with the Como Vas folk ditty, and its flipside, the delicious flute-lead Nuestros Es El Momento. Two valid tracks that add to the album's overall value, without sounding out of context, which has its importance. Somehow this album remains fresh and doesn't sound dated for the folk-minded progheads and if it wasn't for that weird drumming death, it might have garnered enough impact to go further up the rating scale.
Sean Trane

Congreso are among the most long-lived Chilean bands ever with more than 40 years of career on their backs.By mid-60's brothers Francisco,Patricio and Sergio Gonzalez along with bassist Fernando Hurtado played together in several school bands,covering foreign English tracks.In 1969 they were joined by singer Fernando Sazo from the beat group Los Sicodelicos and Congreso was born.Based in the city of Quilpue,they started to blend traditional Chilean tunes with rock music,as presented on their debut ''El congreso'' from 1971.
With flutist Hugo Pirovich on board,Congreso play harmonic mellow Psych/Folk Rock deeped in the Chilean roots.The album is mostly acoustic with a few electric blows but with the constant presence of the rhythm section.The flute of Pirovich offers delicate traditional tunes and is mixed greatly with the rest of the band.Vocals are definitely a highlight of the album,very melodic,warm and sensitive.''El congreso'' contains mainly short tracks,all of them are highly melodic and enjoyable,but to say the truth I do not see any progressive leanings.Even the long instrumental ''A.A.R.'' continues in the same style,Psychedelic Rock with Folk influences and a mood for improvisation overall.
I would advise anyone into demanding and rich musicianship to rather skip this album,as it sounds very pastoral and even dated.On the other hand ''El congreso'' will be a great addition for anyone looking for soft rock musicianship blended with with highly melodic content and nice vocal harmonies,no matter he is a fan of Folk Music or not. Recommended.
apps79

Espero que disfruten del primer Congreso, agradezco la posibilidad de compartirlo aquí...
Un disco imperdible que no podía quedar fuera de nuestro espacio cabezón.




5 comentarios:

  1. Download: (Flac + CUE - No Log + m3u - No Scans)
    http://pastebin.com/J3KgiJk8

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  2. Estimados, este es una de tantas joyas que este excelente blog no ofrece y que tiene la calidad de inconseguible. Y muchas veces consultados a los propios músicos de la banda, porqué no relanzar o remasterizar el primer período de Congreso, éstos nos han dicho en reiteradas veces que todo estos álbumes están fuera de catálogo o que las cintas masters se perdieron. Aquí radica el valor y la dedicación de este posteo.
    Algunos iluminados, me han dicho, que todo este material fue comprado por un sello Inglés, otro por un Japonés y finalmente Holandés quienes de tanto en tanto publican estas joyas sudamericanas ya sea en vinilo o en cedé. En Chile el sello E.M.I. ha realizado sendas compilaciones, pero con una austeridad de información penosa. Otro el sello Alerce también ha reproducido algo de su catálogo de los Ochentas, pero sin muchas fortuna al parecer y con un sonido pobre.
    Amigo Moebius, le agradezco este posteo y cualquier otro a futuro de Congreso de los Setentas. Un abrazo fraterno, Kike.

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  3. una de las tantas joyas que este excelente blog Nos ofrece....

    perdón por el error. Saludos cordiales, Kike.

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  4. Gracias Kike por tan buen comentario que enriquecen el blog, tanto como un buen posteo

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