Aclaración...

Este espacio se reserva el derecho de publicar sobre cualquier tema que parezca interesante a su staff, no solamente referidos a la cuestión musical sino también a lo político y social.
Si no estás de acuerdo con lo expresado podrás dejar tu comentario siempre que no sea ofensivo, discriminador o violento...

Y no te confundas, no nos interesa la piratería, lo nuestro es simplemente desobediencia civil y resistencia cultural a favor del libre acceso al conocimiento (nuestra música es, entre otras tantas cosas, conocimiento).

martes, 1 de diciembre de 2015

Alceu Valença - Vivo! (1976)


Otro disco que debíamos desde hacía tiempo, ahora es Sandy quien lo resube. Rock psicodélico salpicado de ritmos del nordeste brasilero, creando un estilo particular. Gracias Sandy por todas estas resubidas!.

Artista: Alceu Valença
Álbum: Vivo!
Año: 1976
Género: Rock psicodélico / Folk rock
Duración: 40:45
Nacionalidad: Brasil

Lista de Temas:
1- Casamento da Raposa Com o Rouxinol
2- Descida Da Ladeira
3- Edipiana Nº 1/Emboladas
4- Você Pensa
5- Punhal de Prata
6- Pontos Cardeais
7- Papagaio do Futuro
8- Sol e Chuva

Alineación:
- Ze da Flauta / Flauta
- Paulo Lampiao Rafael Ukulele / Guitarra
- Ze Ramalho da Paraiba / Cordas
- Israel / Bateria e Percussao
- Agricio Noya / Percussao
- Dicinho / Baixo
- Alceu Valenca / Viola e Violinha



Les dejo otro disco de este gran artista, uno de esos artistas que son indentificados pronto como la marca de una región (en este caso de Pernambuco, en el nordeste brasilero), desplegando un rock psicodélico bien brazuca, música que no podría hacer salido de otro lugar en el mundo. Con un despliegue que recuerda al Ian Anderson de Jethro Tull (efectivamente, se basó mucho en el flautista para desarrollar su propio estilo).

Este fue el cuarto álbum en la carrera de Alceo. Grabado en vivo en el Teatro Teresa Raquel, en Río de Janeiro, el registro muestra el espectáculo "Vou danado pra Catende". En ese momento, el músico tuvo que salir a la calle junto con el flautista Zé da Flauta para dar a conocer y promocionar el espectáculo. Casi 35 años más tarde, el músico volvió a tocar las canciones del álbum en un concierto especial. En esta ocasión, las entradas para las tres noches agotó rápidamente, sin una gran campaña publicitaria.


Yo vengo a ofrecer mi coraçao
En una temporada llena de ofertas musicales internacionales y variadas visitas brasileñas, brilla un demorado acto de justicia: el debut en Buenos Aires de Alceu Valença, el músico que ayudó a romper el eje musical Río-San Pablo defendiendo los ritmos del nordeste y haciendo un rock que no resignaba la pluralidad de sonidos. Revolucionario en los ’70, popular en los ’80 y enfrentado a las discográficas en los ’90, sus shows en vivo siguen siendo uno de los más convocantes de la escena brasileña. Esta noche, refutará una vez más a sus antiguos detractores: ni maluco ni careta.
“Demasiado maluco para los caretas, y demasiado careta para los malucos.” Desde su hogar en Olinda, Alceu Valença se ríe ante su propio resumen de sus comienzos con la música e inmediatamente después se preocupa por que se entienda lo que quiso decir. Careta, se lo tranquiliza de este lado del teléfono, es una palabra que se traduce perfectamente al castellano. Y maluco era lo que parecía Alceu en sus comienzos, con su pelo largo, sus ropas sueltas, y sus permanentes saltos en el escenario. “Yo no diría que parece un hippie. Mucho menos una estrella de rock”, intenta describirlo la periodista Ana María Bahiana en el artículo dedicado a Valença compilado en su canónico Nada será como antes, un volumen en el que recorre la música popular brasileña de los ’70. “Hay algo tan improvisado en su figura, en su ropa de escena, que ni las botas de caña alta consiguen rockificar. Diría más bien que es un traumaturgo crazy del nordeste.”
El crazy nordestino se refiere a los dos bandos en los que parecía estar dividida la música brasileña a fines de los ’60 y comienzos de los ’70. De un lado, los que defendían la música de raíz, los tradicionalistas. Y del otro los que estaban ligados, primero, a la Joven Guardia, la turma rocker de Roberto Carlos. Y luego al Tropicalismo. “Fue Luiz Gonzaga el que me dijo: la tuya es una banda de pífano eléctrica”, recuerda Alceu, y explica que el pífano es un instrumento típico de la música nordestina, con dos flautas que suenan al unísono. “Algo que fue una sorpresa para nosotros, porque hasta entonces creíamos que lo que hacíamos era rock.”
Según escribe José Teles en Do frevo al manguebeat, un volumen que recorre la historia de la música del nordeste brasileño, de Gonzaga y Jackson do Pandeiro hasta Chico Science y el Mangue Beat, aún hoy Valença sigue siendo el artista pernambucano que más se destacó nacionalmente en Brasil en los últimos treinta años. Una carrera que comenzó en los ’70 formando parte de la movida de rockeros nordestinos como Raimindo Fagner y Ze Ramalho (Os Violétricos, como resumieron Belchior y el periodista José Neumanne) que intentaron romper a fuerza de electricidad el eje musical Río-San Pablo. Pero Alceu terminó irrumpiendo masivamente en 1980 con Coraçao bobo, su homenaje a Jackson do Pandeiro. Después vino Cavalo de pau (1982), el disco más vendido de su carrera, que contiene admirables himnos todavía presentes en sus shows en vivo, como “Tropicana” o “Como dois animais”.
Peleado con la industria desde fines de esa década, y dedicado desde entonces principalmente a los shows en vivo, Alceu sigue siendo demasiado maluco para algunos, y demasiado careta para otros. Defensor acérrimo de los ritmos tropicales del nordeste, considera que demasiada antropofagia musical puede acabar con las tradiciones culturales. “No entiendo cómo viviendo en un país culturalmente tan múltiplo como Brasil, hay gente que necesita estar buscando siempre referencias extranjeras”, se queja Valença, y asegura orgulloso que el show que presenta esta noche –su primer show en Buenos Aires– se llama justamente así: Múltiplo. Porque su música es múltiple, y tiene más de un rostro. Como lo ha sido durante toda una carrera llena de canciones inmortales.
MALUCO BELEZA
Uno de los momentos más memorables de su carrera sucedió en el primer Rock in Rio, en 1985. La dictadura brasileña estaba llegando a su fin, y el músico se había presentado desde el año anterior en todos los actos por las elecciones directas con una canción inmortal como “Anunciaçao”, cuyo estribillo repite: Estás llegando/ ya escucho tus señales. “Justo me tocó salir a escena un día antes de las elecciones, y lo que sucedió fue algo impresionante”, recuerda. “El que estaba llegando, claro, era Tancredo Neves.” El detalle de que el respetado Tancredo, que terminaría ganando aquellas elecciones, nunca llegó a asumir la presidencia, ya que murió antes del traspaso de mando, tiñe de aún más emoción el recuerdo de lo que sucedió aquella noche de febrero, algo que nadie se esperaba, en que 300 mil personas no dejaron de corear el estribillo del tema luego del cierre del show. “Aún hoy me acuerdo y se me pone la piel de gallina”, asegura Valença de aquella noche en que se retiró del escenario junto a todos sus músicos llorando de emoción. Seis años después supo repetir la proeza en el Rock in Rio 2, cuando su show en el Maracaná opacó los de Santana y Prince. “¿Qué se siente al tener que tocar después de Prince?”, le preguntaron los periodistas locales. “Que yo también soy un príncipe”, respondió un Alceu repentista, que siempre dobla la apuesta. Y suele estar a la altura.
Semejantes muestras de calor popular son fruto de una carrera construida paso a paso, con la música siempre por delante. Aunque antes, estuvo un título de abogado. “Mi madre me regaló mi primera guitarra a los quince años, y es como los corpiños para las mujeres: nunca te olvidás del primero”, bromea Alceu da Paiva Valença, que nació en 1946, y se crió hasta los seis años en Sao Bento do Una, una pequeña ciudad agreste de apenas 5 mil personas. “Todos allí eran mis parientes, tanto los más ricos como los más pobres”, asegura Alceu, pariente de un político constitucionalista (“de cuando ser político era un orgullo, no como ahora”), y que desde pequeño estuvo expuesto a la cultura popular. Según le contó a José Teles, cuando se mudó a Recife, al comenzar su adolescencia, debió ocultar esa cultura rural. Y como su padre quería que fuese abogado, le dio el gusto y se recibió. “Pero mi primer trabajo fue el de cobrarle una deuda a un pobre hombre que no podía afrontarla, al que terminé aconsejándole que se fuese sin pagar nada”, se ríe Alceu. Liberado, intentó con el periodismo. Pero cuando la dictadura decidió reglamentar la profesión y exigir carnet universitario, no le quedó otra que irse a Río a intentar con la música.
Aquella primera época de su carrera comenzó con un disco a dúo con Geraldo Azevedo, el iniciático Quadrafónico (1972). “Geraldo tocaba con Nana Vasconcellos, mientras que yo aún no era artista ni quería serlo”, recuerda Alceu. Gracias al apoyo de su coterráneo –al que a su vez ayudó a volver a la música, ya que Azevedo, perseguido y hasta torturado por la dictadura militar, se estaba dedicando al diseño gráfico– Alceu comenzó a creer en lo que hacía, y terminaría deslumbrando con un debut propiamente dicho, cuyo espíritu cada tanto suele intentar rescatar, Molhado de suor (1974). Luego convocaría a los mejores rockeros de Recife para la banda con la que grabaría Vivo (1976), el inolvidable álbum con el que inventó el forrock. Pero la buena prensa no se correspondía con el éxito y Valença terminó quedándose sin grabadora. Era, cuándo no, demasiado maluco. Recién al regreso de la obligatoria experiencia europea de los músicos brasileños de aquella época, Alceu comenzó su etapa más popular, que coincidió con el auge del pop brasileño de los ’80. Aunque lo suyo, claramente, era otra cosa. Hacia el final de la década, sin embargo, la industria igual intentó meter mano en su música, y entonces comenzó una larga lucha con las discográficas que se continúa hasta ahora. “Hubo quien quiso que grabase un Coraçao besta, intentando repetir el éxito de Coraçao bobo”, recordó alguna vez. “Creo que fue a partir de entonces que los empresarios desplazaron a los maestros en el mundo de la música. Yo sé que todo es negocio, pero hay muchas formas de ganar dinero. Podrían dejar el arte en paz.”
MADURO PERO NO CARETA
Siempre al teléfono desde su hogar, Alceu asegura que está feliz de poder tocar por fin en Argentina. Y lo dice, explica, sabiendo que semejantes declaraciones son un cliché, que el mundo del espectáculo está lleno de artistas que cuelgan del escenario la bandera del país que visitan, para tirarla apenas termina el show. Pero él lo dice en serio, asegura. “Porque a mi abuelo materno le gustaba escuchar tangos”, cuenta. “Lo veía tocar la guitarra de pequeño, pero nunca tuvo la suficiente paciencia como para enseñarme.”
Cuando se entusiasma con sus recuerdos, Alceu acelera el ritmo de su charla y su acento nordestino se vuelve casi imposible de descifrar. “Cuando era chico, en la radio podían sonar músicas argentinas, así como brasileñas o españolas. Después empezó a escucharse sólo música en inglés, principalmente norteamericanas. No tengo nada en contra de los norteamericanos, pero no me gusta ser obligado a escuchar sólo eso. Ultimamente, además, es pop descartable, parte de la industria del entretenimiento.”
Con 65 años de edad y casi cuatro décadas en el mundo de la música, Alceu además acaba de terminar su primera película como director, un largo proyecto que lleva varios años soñando. Se trata de A luneta do tempo, una suerte de ópera popular, cantada o en verso, en la que Alceu interpreta más de un papel. Antes de eso, su último disco fue el maravilloso Ciranda mourisca (2009), donde recogió temas perdidos de toda su carrera y los regrabó bajo el ritmo que bautiza el álbum. Esa tal vez sea la mejor puerta por la que entrar a su música. “La que me ayudó a elegir los temas fue mi mujer, que por suerte no es celosa, porque hay muchos temas dedicados a otras mujeres de mi vida”, bromea Alceu, haciendo mención a una gema lisérgica como “Iris” y “Maracajá”, dedicada a Ana de Amsterdam, una inolvidable bailarina holandesa que en los ’70 deambulaba por Olinda. “Es un disco transparente, hipnótico y, claro, lisérgico.” Más de un tema del disco va a formar parte de Múltiplo, el show con el que recorrerá su carrera y la música de su tierra en la discoteca Groove de Palermo. “Pero sobre todo tocaré música de carnaval, frevos, samba, algunos temas cercanos al rock, todas melodías del norte, y algunos temas incluso de Luiz Gonzaga”, enumera el mítico Alceu, maduro pero aún en su mejor momento. Y que finalmente está llegando, ya se escuchan sus señales.
Martín Pérez




Interesantes solos de flauta y guitarra craviola fueron constantes en su música, tanto como los versículos que enmarcan y describen su noreste brasilero natal, algunas de estas canciones se mantuvieron vivas en esa zona, vigentes hasta hoy en día a pesar el tiempo.








Y los siguientes comentarios es para que practiquen un poco el portugués, les va a venir bien en sus vacaciones por las playas del Brasil:


Que tipo de música faz Alceu Valença?? Pergunta difícil essa...Talvez a"mistura de várias coisas...Pop nordestino? Música carnavalesca de Pernambuco? Um mix de sons diversos? Complicado colocar um compositor do cacife de Alceu Valença dentro de uma definição preestabelecida.
Mas isso na verdade não tem a mínima importância. O que na verdade importa é o que Alceu consegue fazer através de sua música híbrida...encanta, alegra, fascina...É uma bandeira sonora e colorida cantando pelos caminhos deste Brasil. Percorrendo os sentidos adormecidos, sua música é um banho de luz multicolorida. É pulsante, é marcante, é loucamente arrebatadora...E Alceu, não satisfeito em ser som, se transforma em ator de suas próprias músicas. Assume a força dramática de sua terra e se cobre de fitas e adornos, se transveste com as cores de suas origens e transforma sua presença em show além do som. Usa seu corpo como outro instrumento. E essa mistura inusitada é um deleite para a alma.
Para exemplificar a sua característica performática, vale lembrar um episódio do começo de sua carreira. Estava no Rio para mostrar o show “Vou danado pra Catente”, mas as coisas não iam bem...Os primeiros dias de apresentação foram um fiasco. Para reverter este quadro, Alceu subiu em pernas de paus e, vestido de bobo da corte, saiu pelas ruas do Rio, com seus músicos atras em cortejo musical, tocando e chamando para seu espetáculo - foi um sucesso! A partir daí a imprensa começou a dar atenção a este pernambucano de São Bento de Una...A consagração veio com a capa do Pasquim com o lançamento do disco Alceu-Valença-Vivo de 1976 que é o melhor registro desta sua primeira fase artística.
Alceu também pode ser responsabilizado por colocar a sonoridade do carnaval de Pernambuco nos ouvidos nacionais. Na segunda metade dos anos 70 começou a gravar frevos e conseguiu manter a mesma qualidade de outros compositores carnavalescos pernambucanos como Capiba e Nelson Ferreira. Hoje é sinônimo do carnaval de Olinda, liderando inclusive um bloco que, sempre que pode, sai na Quarta-feira de Cinzas...
Alceu Valença seria isso então um compositor que mistura os ritmos nordestinos como forró, maracatu, frevo, coco com outros sons mundiais? Seria um intérprete que veste suas músicas? Um carnavalesco? Um poeta do som? Meio bobo da corte, meio visionário louco? Quem sabe?
Ele mesmo se autodenominava o “ porta-voz da incoerência”, então que se deixe para lá essas definições... Alceu Valença é som e isso basta.
Tatiana Rocha




Nem pense em Morena Tropicana, La Belle de Jour ou Bicho Maluco Beleza! Nem precisa se preocupar por conta da radiola que há muito tempo não funciona mais: trata-se de uma obra prima do maior representante da música pernambucana em CD com som remasterizado. Mesmo que você não queira, quem escuta Vivo é obrigado a mergulhar no sotaque, na regionalidade e na interpretação maluca de Alceu Valença. O vinil foi gravado no Teatro Teresa Rachel, na cidade do Rio de Janeiro, durante o show “Vou Danado Pra Catende” no ano de 1976. Além de clássicos como “Descida da Ladeira” e “Sol e Chuva”, é recheado de músicas contagiantes que poucos tiveram o prazer de conhecer, até então (porque agora você tem a Vitrola Gozada). São elas: “Casamento Da Raposa Com O Rouxinol”, “Edipiana Nº 1” (esse nome deve-se ao motivo de ser a primeira música que Alceu compôs para a sua mãe), “Você Pensa”, entre outras.
Depois que escutei esse CD pela primeira vez, não me restou dúvidas de que Alceu Valença é um porra louca do cacete! Mas diferentemente do que vocês possam pensar ao ler essa última frase, é esse o principal motivo de escutá-lo.
Vitor Bahia

Um dos mais versáteis artistas do país, Alceu Valença é outro grande nome confirmado para o Psicodália 2013 – Especial de Ano Novo.
O festival, que acontece de 28 de dezembro de 2012 a 02 de janeiro de 2013, em Rio Negrinho, Santa Catarina, tem o show VIVO! programado para a noite do dia 29, segundo dia desse festival multicultural que chega à sua 16ª edição.
Nele serão tocadas as músicas do álbum de mesmo nome, de 1976, além de canções mais contemporâneas da carreira de Alceu. Não estão descartadas, por exemplo, apresentações de sucessos como (Morena) Tropicana.
O álbum VIVO! foi o quarto da carreira do pernambucano Alceu Valença, que o enxerga como o que o consagrou como artista. Ele é fruto do aclamado show “Vou danado pra Catende”, realizado no Teatro Tereza Rachel, Rio de Janeiro, em 1976, e indispensável para quem tem como referência de Alceu músicas como Tropicana, Manga Rosa ou Como Dois Animais.
Suas letras, cheias de metáforas contra a ditadura, trazem a grandeza temática dos tradicionais violeiros nordestinos com suas visões míticas e alertas apocalípticos, como em Punhal de Prata: “Mas eu não quero viver cruzando os braços / Nem ser cristo na tela de um cinema / Nem ser pasto de feras numa arena / Nesse circo eu prefiro ser palhaço / Eu só quero uma cama pro cansaço / Não me causa temor o pesadelo / Tenho mapas e rotas e novelos / Para sair de profundos labirintos / Sou de ferro, de aço de granito / Grito aflito na rua do sossego”.
Interessados em participar do evento devem ficar atentos para a data de venda dos ingressos. O terceiro lote, com mil ingressos, será aberto no dia 08 de novembro, às 11h. E ao término deste, será liberado automaticamente o quarto e último lote, com mais novecentos ingressos. Com isso, a organização terá preenchido o total de quatro mil ingressos prometidos para essa edição.
Também, cadastrar-se antecipadamente no site (www.psicodalia.mus.br) mostra-se como uma opção importante para evitar impasses na hora da compra e tentar garantir uma das entradas, haja vista que os primeiros lotes esgotaram-se quase que instantaneamente, com picos de acesso ao site que chegaram aos duzentos por segundo.
Gustavo Zielonka – Assessoria de Imprensa Psicodália

Hau artistas que demoram a estabelecer sintonia com o publico. Para Alceu Valencia, por exemplo, o sucesso no veio rapido. Quando o coco Corazao Bobo projetou seu nome e sua obra, em 1980, o compositor pernambucano jo contabilizava oito anos de carreira - iniciada de forma individual em 1974 com este interessante Molhado de Suor, disco ora reeditado na sirie Som Livre Masters, produzida pelo tito Charles Gavin com a primorosa remasterizao de 25 titulos garimpados nos bas das gravadoras Som Livre, Som Maior e RGE.
Alceu Valenca estreou em disco em 1972, com LP dividido com Geraldo Azevedo. Molhado de Suor foi seu primeiro trabalho solo e jtrazia a mistura efervescente de ritmos nordestinos com linguagem pop. Era algo novo na epoca e o disco acabaria passando despercebido pelo publico. Alceu ainda gravaria outros albuns na Som Livre - como Vivo! (1976, um dos mais vigorosos registros de shows editados no Brasil) e Espelho Cristalino (album de 1977, ja relanado em CD em 1994) - antes de se exilar na Franca e, na volta ao Brasil, ganhar enfim a merecida projeto com o LP Corazao Bobo.
Por isso mesmo, seu primeiro disco solo merece segunda chance. I coeso, magistralmente arranjado e traz musicas como Papagaio do Futuro (ainda recorrente nos shows do cantor) e Punhal de Prata. O repertorio tambem destaca Dia Branco, que, apesar do titulo homonimo, nao se trata da cancio de Geraldo Azevedo que faria sucesso a partir dos anos 80, mas de tema autoral do proprio Alceu Valenca.
Mauro Ferreira

Este foi o terceiro lp gravado por Alceu. O primeiro foi em parceria com Geraldo Azevedo, o "Quadrifônico". O segundo, "Molhado de suor", ainda não havia pegado o público de jeito. Foi só a partir de "Vivo" que o cara começou a ganhar popularidade. Depois de ter classificado sua canção “Vou danado pra Catente” no Festival Abertura. A música deu nome ao show que deu origem ao disco "Vivo". Sem dúvida, um dos seus melhores trabalhos, num registro histórico onde participam artistas como Zé Ramalho, ainda pouco conhecido do público.
Telhados do Mundo fenícios Avolta


"Live!" respira el ambiente de la época, cuando el planeta fue ahorcado en la crisis del petróleo, en una mezcla de rock y la esencia de los sonidos y lírica poética propia de su Pernambuco natal. Sus letras trazan la grandeza temática de las tradicionales canciones nordestinas con sus visiones míticas y sus alertas apocalípticas, como podemos en "Punhal de Prata": "Mas eu não quero viver cruzando os braços / Nem ser cristo na tela de um cinema / Nem ser pasto de feras numa arena / Nesse circo eu prefiro ser palhaço / Eu só quero uma cama pro cansaço / Não me causa temor o pesadelo / Tenho mapas e rotas e novelos / Para sair de profundos labirintos / Sou de ferro, de aço de granito / Grito aflito na rua do sossego".


Y en el próximo video está el álbum completo... para que sepan si les gusta o no antes de bajarlo...

www.alceuvalenca.com.br




4 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. link caido hermano :( es una lo acabo de escuchar y es una joya, puedes resubirlo por favor ! :D muchas gracias !

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. OK, se suma al listado de resubidas pendientes

      Eliminar
  3. Nuevo Link:

    http://pastebin.com/VFji8rSh

    ResponderEliminar




Lo más visitado...

Lo más visitado en el mes

Lo más visitado esta semana