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Alberto Ginastera - Popol Vuh - Cantata para América Mágica (2009)


Artista: Alberto Ginastera
Álbum: Popol Vuh - Cantata para América Mágica
Año: 2009
Género: Clasíca / Música docta
Duración: 49:46
Nacionalidad: Argentina

Lista de Temas:
Popol Vuh op. 44
La creación del mundo maya
1. La noche de los tiempos
2. El nacimiento de la tierra
3. El despertar de la naturaleza
4. El grito de la creación
5. La gran lluvia
6. La ceremonia mágica del maiz

Cantata para América Mágica op. 27
8. Preludio y canto a la aurora
9. Nocturno y canto de amor
10. Canto para la partida de los guerreros
11. Interludio fantástico
12. Canto de agonía y desolación
13. Canto de la profecía

Alineación:
- Stefan Asbury / Director
- Rayanne Dupuis / soprano
- Bugallo-Williams / Piano Duo
- WDR Sinfonieorchester Köln
- Schlagzeugensemble der Musikhochschule Köln (Sjoerd Ceelen - Jelle Overheul - Rik van Wijgerden - Wouter de Winne - Carlos Tarcha - Benjamin Schmidt - Paul Altmann - Frank Lorenz - Feliks Zakurin - Hana Yoo - Cezara Dafina Pop: percussion - Yumi Kimachi: celesta)
- Ensemble S (Norbert Krämer - Arnold Marinissen - Stephan Meier - Adam Weisman)



Ya hablamos en otras oportunidades de varios músicos, que desde diversas fronteras, se dedican a revitalizar el carácter de lo tradicional y autóctono, llevándolo a nuevos planos para hacerlo reverdecer en nuevas tierras. Así tenemos a Jorge Reyes y su música azteca precolombina, por ejemplo. En este blog tenemos varios casos de esos, en diferentes estilos y medidas.
Y ya teníamos al maestro Ginastera. El tipo quedó en la historia como un compositor de fuerte sentimiento nacionalista, a pesar de haber influencias de la música internacional que se producía en Europa después de la Segunda Guerra Mundial. Su música es esencialmente tradicionalista. Una ecléctica síntesis de técnicas de varias escuelas musicales está evidente en su composición más famosa, la ópera "Bomarzo". Aunque no me llaman la atención las operas, por lo que no lo tengo ni voy a publicar en este espacio.
Este álbum consta de dos obras para orquesta del compositor argentino Alberto Ginasterra: "Popol Vuh" y "Cantata para América Mágica", siendo quizás la primera la obra más ambiciosa del compositor argentino, basada en las antiguas leyendas quichés, su periodo de gestación fue muy largo y desafortunadamente quedo inconclusa,
Dato curioso: dice la historia-chusmerío eue Leopold Stokowski (en otras versiones Leonard Slatkin) le sugerio a Ginastera que revise los escritos del Popol Vuh para gestarlo como una obra musical, después de la muerte del compositor Slatkin no se hizo esperar y apesar de que la obra está inconclusa, un quizás el mejor trabajo del Ginastera.

Nacido en Buenos Aires con raíces italianas y españolas, Alberto Ginastera (1916-1983) clasificó su obra en tres bloques, de acuerdo con otras tantas etapas creativas: nacionalismo objetivo, nacionalismo subjetivo y neoexpresionismo. Faltaría un apartado, referido a los últimos años de su vida, cuando sintetiza todo ello, manteniendo la obsesión por lo precolombino.
A él pertenece su obra más ambiciosa, Popol Vuh. Una composición en ocho partes de las que, cuando la muerte le sobrevino en Ginebra, sólo había terminado las siete que aquí encontramos. Ginastera firma sus primeras obras con 15 años, en las que se perciben influencias indigenistas. El siguiente impulso le llegará por la vía de Bartok, aunque en su caso concediendo mayor importancia al cromatismo y recurriendo a estructuras más libres. A partir de ahí, fascinado por el dodecafonismo, afianza su personalidad sobre las ideas expresionistas de Alban Berg. Muestra de ello la encontramos en la Cantata para América Mágica, escrita en 1960, en la que, con la base argumental de textos anteriores a la conquista, despliega un instrumentario superior al medio centenar de elementos convencionales y autóctonos de América Latina. Una obra de contrastes, que brinda la posibilidad de lucimiento a la soprano dramática Rayanne Dupuis.
Fundación BBVA

Obra en el que es notorio la influencia de Stravinsky en Ginastera, vamos con algunos comentarios oportunos de esta obra y su autor.

Importantísimo CD del sello Neos consagrado a dos obras mayores, entre ellas el imponente y póstumo Popol Vuh, del considerado por muchos como el mejor compositor que ha dado Latinoamérica.
Alberto Ginastera fue, en sus juveniles años de 1930/1940, un renovador vanguardista del nacionalismo musical argentino. Luego derivó hacia fórmulas más cosmopolitas, sin olvidar a sus maestros: Stravinski, Bartok, Prokofiev, el uso muy personal del atonalismo y la composición aleatoria.
Al final de su parábola volvió a los paisajes del telurismo americano, pero no ya para dar solución criolla a su tarea, como lo hiciese al inicio, sino orientándose de lo argentino a lo continental y visitando el mundo siempre intacto de los mitos.
Un anticipo de tal culminación lo da en 1960 con su Cantata para América Mágica, obra para voz solista y conjunto complejamente orquestal que utiliza textos precolombinos traducidos al español por Mercedes de Toro.
Es una obra mestiza, que alterna una recitación de espinosa línea con momentos de un lirismo intimista y siempre proclive al desgarro visionario, y con interludios de una densidad climática conseguida mediante pequeñas células melódicas y un uso suntuoso de las timbraciones: pianos, percusión, cuerdas.
La cima de su trayectoria se da en Popol Vuh o Libro del consejo, encargada por Eugene Ormandy para la Orquesta de Filadelfia. La obra, proyectada en ocho partes, quedó terminada hasta la séptima y bocetada para la final a la muerte del compositor, pero quien la estrenó, Leonard Slatkin con la Sinfónica de Saint Louis (1989) decidió acertadamente que lo hecho por Ginastera constituía un conjunto pleno y dejó sin revisar los bocetos, evitando pastiches y refritos. Así se ofrece en esta versión.
Imponente y de una decisiva contundencia es el adiós de Ginastera a la música. Un dispositivo imprevisto reúne a las cuerdas y los metales con cincuenta instrumentos de percusión, arpa y piano.
Es de imaginar la incontable cantidad de soluciones tímbricas y climáticas que este artefacto consigue en las manos sapientísimas de Ginastera, a quien algunos colegas –no me corresponde opinar: me caben las generales de la ley– juzgan el mayor músico de América Latina.
Nada mejor que acabar volviendo al comienzo, que cerrar la parábola en el punto de partida, que poner como broche de la historia una construcción mítica. Ginastera, en la más majestuosa de sus partituras, ha reunido al Wagner que abre El oro del Rhin (”en el comienzo era la música”) que narra el origen del universo y el del arte sonoro, todo por junto, con el Chávez de la Toccata para percusión, virguería del golpe y el ritmo que da lugar al cuerpo que baila y esboza el canto, con el Stravinski de La consagración de la primavera, que imagina la primigenia melodía de la humanidad prehistórica. Pero le añade un elemento aborigen americano que sobre el fangoso fundamento de la vida va dando ínfimas puntadas de frase, súbitas explosiones, místicas calmas y una sorda y secreta decisión fatal que lleva a la apoteosis.
Desde Slatkin (1990) no se grababa esta obra y la iniciativa de NEOS con el aporte mecenático de la Fundación BBVA hace posible recorrer este par de trabajos fundamentales hechos desde América para la más alta música del siglo XX.
Blas Matamoro


SOBRE LA HUMANIDAD Y LA CREACIÓN DEL MUNDO
Alberto Ginastera y el mito transformado en sonido
Alberto Ginastera es el compositor más importante que ha dado Argentina, situándose junto al brasileño Heitor Villa-Lobos y a los mejicanos Carlos Chávez y Silvestre Revueltas a la cabeza de los modernistas clásicos latinoamericanos. Nacido en Buenos Aires el 11 de abril de 1916, de sangre catalana por parte de padre e italiana por parte de madre, toma contacto con la música desde muy temprana edad. Entre 1928 a 1935 cursa estudios en el Conservatorio ‘Alberto Williams’ (bautizado así en honor del patriarca del nacionalismo musical argentino) y de 1936 a 1938 estudia en el Conservatorio Nacional. La primera de sus obras en llamar la atención es "Impresiones de la puna para flauta y cuarteto de cuerda" (1931–34), cuyas refinadas inflexiones folcloristas la sitúan claramente en las antípodas de los convencionalismos de la época. En 1937 se dará a conocer con la suite del ballet Panambí; y en 1941, contando veinticinco años, Ginastera se convierte, gracias a su ballet Estancia, en uno de los compositores de su generación en obtener reconocimiento internacional. Estas obras, sustentadas en una rítmica extática, un carácter folclórico y en ocasiones una abrasadora disonancia, son las que los oyentes de hoy en día asocian más nítidamente a su persona, acaso el Bartók gaucho. Dos sinfonías, compuestas en 1942 y 1944,son ulteriormente descartadas por el compositor, quien llega de hecho a renegar del género. De su pluma surge un voluminoso y poliédrico catálogo de piezas orquestales y pianísticas, fascinante música de cámara y obras vocales –entre las cuales se cuentan las muy avanzadas y muy comentadas óperas Don Rodrigo (1963–64), Bomarzo (1966–67) y Beatrix Cenci (1971)–, así como la poderosa Turbae ad Passionem Gregorianam (1974), encargo de la Philadelphia Orchestra. Sus conciertos instrumentales, entre los que se cuentan,respectivamente, uno para arpa y violín y dos para piano y chelo, han conseguido abrirse hueco en el repertorio internacional. Entre 1941 y 1969, y a excepción de dos hiatos (1941–48 y 1952–55) –el primero por ser persona non grata para el régimen peronista y el segundo a causa de una beca de posguerra concedida por los Estados Unidos–, Ginastera se gana la vida en Argentina como profesor y gerente administrativo.
Desde 1971 hasta el día de su muerte, acaecida el 25 de junio de 1983,residirá en Ginebra con su segunda esposa, la chelista argentina Aurora Nátola. Por esta razón no sorprende que, aparte de su producción pianística, contribuya con obrasseminales a la literatura del chelo.
La música de Ginastera puede dividirse en cuatro períodos. En primerlugarse encuentra la fase nacionalista, en la que prestigiará el empleo de acordes abiertos de guitarra y ritmos malambo. El segundo período, que abarca las décadas de los 40 y los 50, destaca por su maestría en el empleo de formas complejas. Recuerda a Bartók, si bien de una forma totalmente única, por ese denso cromatismo, unas intrincadas texturas motívicas, el equilibrio entre arquitecturas simétricas y una sensación general de improvisación.
Durante el ‘expresionista’ tercer período, que explorará hasta los años 70 interesándose porla técnica dodecafónica,se evidencia su estudio de la música de Webern y Schoenberg, si bien es a Alban Berg a quien profesa una honda admiración. Durante este periodo vanguardista escribirá las cantatas para América Mágica (1960) y Milena (after Kafka, 1971), así como sus tres óperas. Tras instalarse en Europa empieza a interesarse en fusionar todos los materiales musicales que se hallan a su disposición. El siguiente fragmento, entresacado de una tardía entrevista con L. Tan, viene a dar fe de las propias impresiones del compositor sobre este último período, durante el cual se gesta su obra fundamental Popol Vuh: “Estoy evolucionando … El cambio está tomando la forma de una... regresión... hacia la América primitiva de los mayas, los aztecas y los incas. Pero no pienso que se trate de una influencia folclórica, sino... de una inspiración metafísica... Lo que he hecho ha sido reconstituir el lado trascendental del antiguomundo precolombino.”
La Cantata para América Mágica, escrita en 1960, está basada en una variada selección de fuentes precolombinas escogidas por el propio Ginastera y actualizadas para la ocasión por su primera esposa, Mercedes de Toro, con quien estaría casado de 1941 a 1969. Encargo de la Fromm Music Foundation, la obra se estrena en Washington, DC el 31 de abril de 1961 con la comparecencia de la soprano Raquel Adonaylo y la National Symphony Orchestra bajo la batuta de Howard Mitchell. La orquestación de la misma no puede ser más heterodoxa: entre los más de cincuenta instrumentos que conforman la plantilla orquestal (y en la que se integra un impresionante despliegue de instrumentos indígenas) despunta un dispositivo de trece percusionistas, una celesta y dos pianos. Su singularidad se debe al contraste de la voz a solo, el único instrumento ‘melódico’ de la plantilla, con un fondo ritualista y extraño. Rara vezse interpreta la cantata debido a sus arduas exigencias líricas, que ponen a prueba la técnica de la cantante, su dicción y su capacidad expresiva, mientras que la sección de percusión viene a reflejar el drama mental de la dominante monodia con una infrecuente amalgama de colores y ambientes. El mundo que conocemos se nos presenta aquí en su génesis y florecimiento, embebido en sus conflictos y miedos, hasta su postrera destrucción. Se trata de un mundo condenado a desaparecer cuya consunción dará paso a otro nuevo. Una introducción detallada a esta obra quintaesencial de Ginastera, Trauer eines Halbkontinents und Vergegenwärtigung von Geschichte (Aflicción de un subcontinente y recuerdo de la historia) de Hanns-Werner Heister, puede encontrarse en un libro sobre el compositor editado en 1984 por la que fuera su principal editorial, Boosey & Hawkes(ISBN 3870902043). En esta época la voz de Ginastera ya se ha desprendido de ese carácter marcadamente argentino o o latinoamericano, convirtiéndose en la voz panamericana de las culturas que precedieron a las conquistas de la Europa cristiana.
Tras el estreno de la monumental Turbae ad Passionem Gregorianam el 20 de marzo de 1975 por Robert Page y la Philadelphia Orchestra, ésta le encarga, bajo la dirección de su director titular, Eugene Ormandy, la composición de otra obra. Se pone a trabajar ese mismo año en los bocetos iniciales de Popol Vuh, una traslación netamente instrumental del mito de la creación maya –el Popol Vuh o Libro del Consejo–. La gigantesca masa orquestal requiere no sólo maderas a tres y metales a cuatro,sino también dosjuegos de timbales, cuatro percusionistas manejando cincuenta instrumentos, dos arpas, piano y una amplia sección de cuerda. Ginastera no compone el grueso de la obra hasta 1982, un año antes de morir. Pero la deja inacabada: el movimiento dedicado al ‘nuevo hombre’, concebido exclusivamente para la percusión, no llegará a ver la luz. Unos años más tarde Barbara Nissman interpretará el Primer Concierto para piano de Ginastera con la St. Louis Symphony Orchestra y Leonard Slatkin, sugiriéndole a éste que eche un ojo a los manuscritos olvidados de Popol Vuh. Durante los ensayos, ambos músicos llegan a la conclusión de que incluso la versión en siete movimientos de la obra es un todo compacto, y el 7 de abril de 1989 Slatkin estrena la obra con la St. Louis SymphonyOrchestra. En 1990 esta misma formación graba para RCA el primer registro mundial de la obra. Desde entonces, la arcaica modernidad de Popol Vuh ha acaparado el interés de un nutrido grupo de melómanos.
En lo concerniente al elemento mítico, Ginastera no proyecta su Cantata para América Mágica a partir del drama y destino de la humanidad, sino de la original concepción del mundo contenida en el Libro del Consejo, la cual guarda mucho parecido con los hechos bíblicostanto por la importancia de la luz(relámpagos, electricidad) como del Diluvio, que acaba con la humanidad descarriada. Curiosamente, el mundo empieza a tomar forma en el momento de nacer la música. La primera sección, La noche de los tiempos, está consagrada alsilencio incoado, al caos que precede a la existencia – un misterioso gruñido en los registros abisales en el que sobresale el sonido del contrafagot y la tuba bajo y donde la madera viene a resquebrajar de vez en cuando los pálidos timbres. Es entonces cuando la decisión del Consejo Divino prorrumpe con fuerza implacable, elevándose hasta un centelleante altissimo. El nacimiento de la tierra está concebido en términos musicales: a la fundamentalse suma una quinta en lamarimba, que da paso a la escala pentatónica, la estructura melódica más primitiva y accesible. El Adagio que sigue, con sus espontáneos contrastes, nos sumerge en un mundo previamente inexistente que late con vehemencia.
El despertar de la naturaleza está dominado por una serie de solos instrumentales que conducen a un despliegue multicolor de vida selvática. El grito de la creación, el núcleo dramático de la obra, emerge como una seca explosión de energía, y justo a continuación arranca La gran lluvia, con unas sofocantes oleadas que acaban diluyéndose en un frágil solo de violín. A éste le sigue la creación de la humanidad, La ceremonia mágica del maíz (pues “el hombre es lo que come”), la única sección sostenida por el ritmo, sublime y danzante. El final, El sol, la luna, las estrellas, confiere a la obra una unidad rectora y un esplendor digno de los deseos de los Creadores – un himno de alabanza por su creación (no sorprenden lassimilitudes con la Suite Escita de Prokofiev, una obra también inspirada en el mito). Es probable que el movimiento inédito sobre la humanidad hubiese aludido, como en el Libro del Consejo, a la decisión de los Creadores de obscurecer la mente de los hombres para poner un límite natural a sus pasiones. Los oyentes no la echarán en falta: muy al contrario, Popol Vuh debe no sólo ser considerada una magna obra orquestal, sino también una de las composiciones más coherentes que Ginastera firmará después de los 60, una obra inmediatamente inteligible en su fusión de primitivismo y artesanía musical.
Con el Popol Vuh deGinastera experimentamos elmito transformado en sonido.
Ginastera prologa la partitura con esta breve síntesis del mito de la creación maya: “Todo se hallaba suspendido, quieto y silencioso; todo era invisible, inmóvil. Nada existía salvo espacio en el cielo, el pacífico mar y una mansión de sombras. Solo los Dioses, los Creadores, se hallaban en el agua rodeados de luz y cubiertos de plumas: Tepeu, Gucumatz, Tzakol, Bitol, Alom,Qaholom... Entonces, junto con los Espíritus de los Cielos – Cakulha, la Fuerza del Relámpago, Chipi Cakulha, el Rastro Dejado por el Relámpago, Raxa Cakulha, el Esplendor del Relámpago – quienes forman el Corazón de los Cielos–, se reúnen en concilio y decretan que con el amanecer nacerá la vida. Y deciden el aspecto de las criaturas que alabarán la obra de la creación.
Y en la suave claridad y el silencio del alba, la tierra surgió desde lo profundo del océano, con sus bosques, valles, corrientes y altas montañas. Al poco tiempo, los animales de las montañas y las selvas son creados: el ciervo, los pajarillos y las aves de presa, los pumas y los jaguares.
Y al haberfinalizado su obra, los dioses ordenan: ‘Habla alto, grita, pía.Que cada uno eleve su voz en alabanza nuestra.’ Pero los animales, no pudiendo pronunciar palabra, croaron, cacarearon, rugieron. Siendo incapaces de hablar alto en su nombre y de alabarsus obras, los Creadores decidieron moldear a los hombres a partir del barro, pero éstos se deshacían. Entonceslos escarbaron de la madera, pero aún así lesseguía faltando sangre y entendimiento. Al poco tiempo convinieron en destruirlos con grandes lluvias que oscurecieron por completo la faz de la tierra.
El sol, la luna y las estrellas a punto estaban de aparecer en el cielo cuando los Creadores entendieron cómo debía componerse la carne humana. Y así, en la ceremonia mágica del maíz, mientrasla refulgente luz del amanecer pendía en lo alto del firmamento, el hombre sería concebido.”
Christoph Schlüren

Nac & Popol
Junto con Moisés y Aarón, de Schönberg, y La Atlántida, de Manuel de Falla, la adaptación musical del libro sagrado de los kíche, una de las mitologías más relevantes de la América precolombina, que Alberto Ginastera emprendió durante los últimos ocho años de su vida, pertenecen a esa elite de obras inacabadas e inacabables: era tal su ambición que sólo podía escribir, borrar y volver a escribir. Ahora, la edición del sello Naxos con la uruguaya Gisèle Ben Dor dirigiendo la Orquesta Nacional de la BBC de Gales, permite escuchar esta obra que narra, en una riqueza musical desconocida hoy en día, capaz de mezclar folklore y vanguardia, tradición y cambio permanente, el origen del mundo.
Obra final y sin final, Popol Vuh, de Alberto Ginastera, refiere al comienzo. “La noche de los tiempos”, “El nacimiento de la tierra”, “El despertar de la naturaleza”, “El grito de la creación”, son algunos de los momentos que su autor tomó del texto cuya traducción del kíche acabó Fray Francisco Ximenez, un clérigo español, en 1722. La fuente, perdida, tenía ya dos siglos de antigüedad y era una escritura en la lengua original pero con caracteres latinos que, a su vez, habría traducido jeroglíficos –también extraviados– con los que los sacerdotes explicaban al pueblo el origen de su raza. Los kíche eran el pueblo de la cultura maya demográficamente mayoritario en Guatemala, y el Popol Wuh (o Popol Wuj), traducible como Libro de la comunidad, cuenta el surgimiento del mundo y, claro, de los kíche. Nada mejor que ese principio, en todo caso, para el comienzo del año que, según el calendario maya, será el último de todos.
Encargada por la Orquesta de Filadelfia, la obra fue comenzada en 1975 e interrumpida por la muerte de su autor en 1983. Había quedado con siete de sus ocho partes completadas y fue estrenada recién en 1989 por la Orquesta de St. Louis con la dirección de Leonard Slatkin. En Buenos Aires se la interpretó sólo dos veces, en 1995, dirigida por Guillermo Scarabino, y en 2008, con la conducción de Arturo Diemecke. Pertenece, junto al Moisés y Aarón, de Schönberg, y La Atlántida, de Manuel de Falla, a la raza maldita de las obras que, más que inconclusas, resultaban inconcluibles; que se resistían a un final. Composiciones que llevaban al abismo la condición de tardías sobre la que teorizaron Theodor Adorno y Edward Said; obras que buscaban convertirse en síntesis pero resultaban construcciones trabadas por la dimensión de sus propios designios, partituras que llevaban mucho tiempo, que se borraban y reescribían y que, sencillamente, no podían acabarse. Slatkin la grabó para la RCA el mismo año en que la había estrenado, en un disco ya descatalogado que incluía además la Obertura del oratorio La creación de Franz-Joseph Haydn y La consagración de la primavera, de Igor Stravinsky. La ejemplar versión que acaba de publicar el sello Naxos –distribuido en Buenos Aires por Zival’s–, con la Orquesta Nacional de la BBC de Gales y la dirección de la uruguaya Gisèle Ben-Dor, permite entonces escuchar por primera vez esta composición tan genial como imposible. Una composición sin final y, además, con un comienzo casi inaudible: el murmullo de las cuerdas graves; el mundo de lo no existente.
“Yo soy de la opinión de que componer es crear una arquitectura, poner en orden y en valores ciertas estructuras, considerando al mismo tiempo la totalidad del conjunto. En la música, esta arquitectura se elabora en el tiempo. Cuando el tiempo ha pasado, cuando la obra se ha desarrollado, una realidad perfecta sobrevive en el espíritu. Sólo entonces es posible decir que el compositor ha logrado elaborar esta arquitectura”, decía Ginastera en una entrevista publicada por el periódico oficial de las Juventudes Musicales de Suiza en 1982. Su Popol Vuh pertenece al período que la musicóloga Pola Suárez Urtubey caracteriza, siguiendo la periodización sugerida por el propio compositor, como “neoexpresionista”. Otra investigadora, Antonieta Sottile, en Alberto Ginastera. Le (s) style (s) d’un compositeur argentin –un trabajo publicado en Francia y en francés–, precisa la ubicación en la “fase final” de este estilo, en que el compositor retorna a un uso trasparente de elementos identificables con el folklore y a ciertos procedimientos de la “neotonalidad”. Malena Kuss, en cambio, afirma que es “inadecuado continuar disociando la obra de Ginastera en períodos estilísticos de características rígidamente delineadas. El sentido de continuidad que lo impulsó a iniciar su segunda ópera Bomarzo (1967) con el acorde final de Don Rodrigo (1964), y la recomposición de materiales en obras que abarcan casi más de tres décadas (como ocurre con las correspondencias estructurales y temáticas entre la Pampeana No.2 [1950] y la Sonata para Cello [1979]) fusionan etapas en la elaboración de un lenguaje personal que retiene consistencia estilística ante la necesidad de internalizar rápidos cambios estéticos. Más objetivo y preciso es considerar las cincuenta y tres composiciones que representan su obra completa (1937-1983) como una búsqueda ininterrumpida de síntesis entre las fuentes folklóricas que forjaron su lenguaje y definen Ia identidad de su cultura, y las técnicas del siglo XX que Ginastera aprendió a manipular con consumado virtuosismo”.
Uno de los sellos de Ginastera, eventualmente, es la contradicción entre un espíritu modernista y un personaje conservador, ese “tremendo contraste entre la personalidad externa y su vida interior”, según lo describió el célebre compositor estadounidense Aaron Copland. Católico, situado, como mucha de la clase media argentina de los años ‘50 y ‘60 que se consideraba “apolítica”, mucho más a la derecha que en el centro, creador de la Facultad de Música de UCA y profesor en el Liceo Militar, fue, también, el fundador del Laboratorio de Altos Estudios Musicales del Instituto Di Tella, por donde pasó gran parte de vanguardia de la época y acabó –paradoja explicitada con brillo por Esteban Buch en The Bomarzo Affair, publicado por Adriana Hidalgo– censurado por la dictadura de Onganía. El compositor e investigador Martín Liut, por su parte, sugiere que el Di Tella, y su financiamiento por la Fundación Rockefeller, dan una clave de la evolución estilística de Ginastera. Sus pasos, igual que los de la CIA, van de la concepción nacional a la continental. Lo cierto es que en su obra se refleja, también, un espíritu de época, que en la Argentina podría detectarse en el paso de las pequeñas acuarelas de Yupanqui, Castilla y Dávalos a los grandes murales de Armando Tejada Gómez (en “Canción con todos”, grabada por Mercedes Sosa en 1970) y Félix Luna (en Cantata Sudamericana, registrada por la misma cantante en 1972). Y, por supuesto, en el discurso regionalista con el que Perón retorna a su país.
Popol Vuh es una composición de contrastes gigantescos. Va del virtual silencio a la explosión desbocada. Y parte de su encanto pasa por la poderosa y al mismo tiempo refinadísima escritura para la percusión –que incluye, como la de la Cantata para América Mágica, de 1960, instrumentos aborígenes de América– y una amalgama de trabajo serial y apelación a ciertas raíces musicales imaginariamente precolombinas absolutamente inusual para una época en que, dentro del campo académico, lo folklórico era leído como concesión al pintoresquismo y la modernidad tenía el rostro obligatorio de la abstracción y, lo que es más importante, de su apariencia. Allí también se manifiesta esa tensión entre intensidad expresiva, virtuosismo instrumental y exuberancia rítmica, por un lado, y su concepción del acto creador como un proceso lento y tortuoso. Orden y desorden, expresión y control, visiones expansivas y riguroso intelectualismo, cauce y desborde. La música de Ginastera nunca se agota en uno solo de estos polos; se constituye, en cambio, como la misma creación maya, en la coexistencia de opuestos. “En su riqueza estilística, él es comparable a Stravinsky, Copland o Picasso, cuya creatividad –y su largas vidas– dio origen a infinitos espectros de expresión”, dice Gisèle Ben Dor, quien ya grabó otros dos volúmenes para Naxos con música de Ginastera y próximamente publicará otros dos, uno con extractos de la ópera Don Rodrigo junto al tenor Plácido Domingo y otro con el registro de Beatrix Cenci, su última composición en este género, que ella condujo en su estreno en Ginebra. El último disco incluye, además de Popol Vuh, Op. 44, las suites extendidas de los ballets Estancia, Op. 8 y Panambí, Op. 1, con la Orquesta Sinfónica de Londres, la primera grabación de la orquestación de Shimon Cohen para la Suite de Danzas criollas, Op. 15, con la Orquesta Sinfónica de Jerusalén, y Ollantay (Un tríptico sinfónico), Op. 17, con la orquesta de la BBC de Gales.
Nacida en Montevideo, donde estudiaba piano desde los 8 años y, a los 12, sin saber que prefiguraba su carrera, dirigía a sus amigos en versiones de canciones de tradición folklórica –muchas de ellas argentinas, desde luego–, Gisèle Buka era hija de un matrimonio de inmigrantes judíos de Polonia. En 1973 viajó a Israel, donde conoció a su marido, el ingeniero Eli Ben-Dor, de quien tomó el apellido. Allí tuvo dos hijos y se graduó en la Universidad de Tel Aviv. Siete años después se radicó en los Estados Unidos, donde decidió que, para una mujer directora de orquesta, desarrollar una carrera sería más fácil que en Europa, se perfeccionó en la escuela de música de Yale y conoció, entre otros, a Leonard Bernstein, que la tuvo como asistente en el Festival de Tanglewood. Desde 2006 es directora laureada de la Sinfónica de Santa Barbara, directora emérita de la Orquesta de Cámara Pro-Arte de Boston y conduce habitualmente a la Filarmónica de Nueva York, donde fue asistente de Kurt Masur. “En Ginastera –explica– una escucha las obras tempranas, como Panambí, que escribió a los 19 años, y luego el feroz expresionismo de Beatrix Cenci, y se pregunta qué es lo que pasó. Una siente que es como si Shakespeare, de repente, se hubiera puesto a escribir en chino. Y la respuesta, sin embargo, es sencilla. Ginastera pertenece a una época en que los cambios eran la norma.” Entre su repertorio, la música de Latinoamérica ocupa un lugar preponderante. También para Naxos ha grabado la formidable reconstrucción de una obra de Silvestre Revueltas nunca estrenada, el ballet La coronela, y, hace años, registró los Tres Movimientos sinfónicos Buenos Aires de Astor Piazzolla. “Para mí es natural hacerlo: es mi lengua materna”, dijo en un reportaje publicado por Los Angeles Times. “Piensen en un continente entero, como Latinoamérica, y en lo poco que se sabe de su música. No es que no la haya, no sería posible, sino que los centros musicales han estado hasta ahora en Europa y, desde no hace mucho más de un siglo, en los Estados Unidos. En América, curiosamente, los grandes teatros que fueron surgiendo a lo largo del siglo XX siempre imitaron mecánicamente esos gustos. Ahora, por suerte, esos mismos centros, y la industria del disco, desde ya, están mucho más interesados en lo que fue menos transitado. Los teatros y las orquestas necesitan música nueva y los sellos no pueden seguir grabando lo mismo que ya fue grabado, y vendido, miles de veces. Hoy, la música de Ginastera o Revueltas es muy valorada en las orquestas de Europa. Ojalá también esta vez, las imiten en Latinoamérica.”
Diego Fischerman

Al encargarme Daniel este artículo me pregunté, con ese deseo de originalidad que a veces aflora a los artistas, qué podía decir de nuevo o de distinto sobre la vida, la obra o la genialidad de Alberto Ginastera, si hasta me considero indigno de juzgar o tan siquiera ponderar como sapiente ninguna de las tres cosas. Pero hay algo que nos une: la argentinidad. De esa cualidad y de cómo esa cualidad se cumple en Don Alberto intentaré apenas dar una idea somera, de manera tal que nos ayude a comprender su vida y su obra desde un rincón profundo de su corazón.
El argentino es y será un ser mixto, una amalgama de culturas, de choques, de afrentas interiores, de apertura, de altura y de depresión. El ser argentino responde quizás mejor que ningún otro ser nacional a la idea existencialista del ser haciéndose, nunca acabado, al que siempre “todavía le falta un poco”. Un ser ciudadano que, como los vientos de su geografía, hoy van para allá y mañana para el lado contrario, como si de una pulsación bingbangneana de creación-destrucción-creación eterna se tratara, imposibilitado de una línea continua de desarrollo, siempre interrumpido. Abierto a las inmensas soledades de la pampa sin saber qué hacer en y con ellas, o refugiado en las suciedades de la urbe en una pelea por la supervivencia más encarnizada aún que la que se fragua en sus selvas. Pero caben también en esta argentinidad la angustia vitalizadora, la ira que transforma, la mirada lejana, como creando futuro, el ser un todo que es un poco de cada cosa, y un solo que se interpreta en contra de la voluntad perversa de los compañeros de la patria, eternos rivales de nuestro crecimiento. Veamos cómo esta argentinidad se da plenamente en Ginastera.
Como el mismo describe, sus primeros años corresponden a una etapa de “nacionalismo objetivo”. Con ímpetu de juventud, se desborda a sí mismo con creaciones magníficas. Con apenas 25 años crea su Ballet Estancia y prácticamente toda su producción inicial tiene contenidos rítmicos y líricos del folklore argentino, reafirmando su identidad nacional musical, tomando de la calle lo que la Academia no le daba y dándole a la música sinfónica argentina una verdadera esencia nacional, algo que sus maestros y contemporáneos no habían logrado con el mismo acierto y que tenía similitudes en las carreras de Chávez o Villa Lobos. La música de Ginastera no era nacional sólo por ser de autor argentino: la argentinidad trasuntaba en ella. No era casualidad, claro. Nacido en el año del centenario de la declaración de la independencia, todo el nacionalismo en la literatura de las últimas tres décadas del XIX y hasta bien entrado el XX, sumado a una masiva inmigración europea, hacían necesaria una reafirmación del ethos nacional, basado esencialmente en la relación del hombre con el campo como sistema de producción. Allí se acuñó la expresión “granero del mundo” referida a nuestro país, por su altísima productividad granaría. No podía ser Don Alberto ajeno a esta ola y, con toda la fuerza de su juventud, producir, casi con la autoridad del autodidacta, la fusión de esa argentinidad con las tradiciones musicales sinfónicas europeas: las danzas y los ritmos plasmados en música sinfónica, entonces y aún hoy, se acompañan en el campo con no más orquestación que un bombo legüero* y una guitarra. Todo lo demás surge de su rica imaginación y su genialidad.
Pero a todo buen argentino que se precie de tal, al ímpetu de juventud le sigue el desencanto y el refugio en la soledad del ensimismamiento. Comienza en sus años en Estados Unidos, donde no sólo encuentra a los compositores de ese país sino también a los europeos huidos de la guerra. Es el período descripto por él mismo como “nacionalismo subjetivo”, en el que revela el país que quisiera y no es. El advenimiento del flagelo peronista que destruye la cultura y la economía (y del cual aún no nos hemos librado), produce un desencantamiento del ser nacional forjado en su juventud, reforzado por la hostilidad instaurada en el país hacia todo lo que fuera culto o erudito. La ignorancia y la brutalidad se alzaron como banderas y todo intento de acallar esta revolución podía ser un suicidio. Un dolor de nación abatida lleva a Ginastera a componer obras en las cuales lo foklórico apenas constituye una cita. Se introduce en los secretos del dodecafonismo y la microtonalidad y nuevas obras surgen de su incesante pluma, basadas en nuevas técnicas compositivas. Pero, a pesar de no abandonar sus tradiciones originales, las referencias a la argentinidad, tan presentes en su primer estadio, lo folklórico, debemos reconocer que no se encuentra aquí tan expuesto.
Sin embargo la sangre tira y Ginastera vuelve con fuerza a las fuentes que fueran su inspiración. Surgen así obras de gran madurez, como si sentado en una mecedora en la galería de su casa de campo, viera pasar por delante de sus ojos las escenas de su vida y las plasmara en música con cada danza, cada movimiento y cada nota. Es el período “neoexpresionista”, de una rítmica persistente y de gran vigor, como queriendo reafirmar que la Argentina que ama es esa que lo dejó ser, en sus años de juventud:
Se acabaron las celdas melódicas, rítmicas o simbólicas para lo folklórico. Sin embargo hay elementos argentinos constantes, como ritmos fuertes y obsesivos, adagios meditativos que sugieren la quietud de las pampas; sonidos mágicos y misteriosos que recuerdan la naturaleza críptica del país
Su Argentina no es la misma y eso le duele. La trae en el recuerdo con su música, compuesta en la lejana Ginebra.
Hay quienes le adjudican un último estadio, el de sus últimos años, en los cuales Ginastera recapitula los elementos musicales que tiene en sus manos para dar vida a obras plenas de significado y profunda espiritualidad, como Popol Vuh o sus últimas sonatas para diversos instrumentos solistas o dúos.
Alberto Ginastera es ese argentino que todos quisiéramos ser, el que, siendo plena y conscientemente tal, pudo ser universal. Un hombre mixto, nunca acabado, siempre nuevo y en formación, incansable, pasional, perseverante, amante de su tierra y de sus tradiciones, perseguido por culto, aclamado por culto, valorado, como corresponde a buen argentino, más por los extranjeros que por sus propios compatriotas. Generoso, trabajador, inquieto, escudriñador. Sufriente y sufrido, duro consigo mismo hasta el punto de quemar sus primeras obras, que consideraba indignas de reconocimiento. En Ginastera la argentinidad se expresa como si de su propia transpiración se tratara. Escuchando sus obras, quienes vivimos y sentimos como él, podemos conocernos más a nosotros mismos.
Martín Hernández


Las obras han sido interpretadas por La WDR Sinfonieorchester, Bugallo-Williams Piano Duo, Ensemble S y Schlagzeugenensemble der Musik, con Stefan Asbury como director.
Quería traer este trabajo notable, tuvimos muchos visitantes en los anteriores posteos de obras de este artista, así que posiblemente a muchos les resulte de interés este material.





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Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona

Autonautas de la Cosmoogpista...


Este espacio fue gestado con la intención de compartir sonidos, melodías que nos conmueven día a día, que nos reciben al abrir los ojos, quizás para muchos el primer contacto con la realidad, antes que un mate o un desayuno como la gente. Estos sonidos nos causan extremo placer y por eso queremos convidarles un poquito, para juntos escapar a la dominación del hemisferio izquierdo.
Pasen, vean, lleven lo que gusten. Pero si tienen la posibilidad de hacerse con el material tangible, no lo duden, es la forma que tenemos de colaborar con los artistas para que sigan creando.
Sí alguna persona o ente se siente ofendido por encontrar material en este sitio le rogamos nos lo haga saber, todavía creemos en las palabras.
Si por alguna razón no pueden leer estas lineas, usted ya no es, usted ya no existe, usted tiene un moog en la cabeza.


Aclaración...

Este espacio se reserva el derecho de publicar sobre cualquier tema que parezca interesante a su staff, no solamente referidos a la cuestión musical sino también a lo político y social.
Si no estás de acuerdo con lo expresado podrás dejar tu comentario siempre que no sea ofensivo, discriminador o violento...

Y no te confundas, no nos interesa la piratería, lo nuestro es simplemente desobediencia civil y resistencia cultural a favor del libre acceso al conocimiento (nuestra música es, entre otras tantas cosas, conocimiento).

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Lo más visto de la semana pasada

Genesis - Duke (1979)

Gracias a Raúl seguimos con nuestro rally por la discografía de Genesis, y ello para conofirmar eso que digo siempre, lo que se muestra en el blog es solo una parte de todo lo que se mueve por la comunidad cabezona. Aquí estamos frente a un disco bisagra,donde cambian radicalmente su estilo pero sin dejar del todo el sonido progresivo que los viera nacer. Y como generalmente pasa con este tipo de trabajos, es amado por uno y defenestrado y odiado por otros, pero no deja de ser parte de la historia de una de las grandes bandas que ha parido el rock, así que no lo podemos dejar afuera del blog cabezón!

Artista: Genesis
Álbum: Duke
Año: 1979
Género:Rock pop sinfónico
Nacionalidad: Inglaterra



Muchas personas han elaborado muchas teorías y rumores acerca de si "Duke" es un álbum conceptual o no. Creo que "Duke" no califica como un álbum conceptual. Sin embargo, hay una larga suite de música que se relaciona a un sólo tema en el disco, pero no son temas seguidos. En cambio, …

Alas - Alas (1976)

Lisandro mete otro aportazo para revivir este tango-jazz-prog rock espectacular. El primer disco de los ELP argentinos, histórico grupo admirado por Piazzolla, y donde alguna vez estuviera un jovencísimo Pedro Aznar haciendo de las suyas. Uno de los mejores proyectos artísticos que ha parido el rock argentino, un disco admirado (y buscado) por los conocedores de la buena música de todo el mundo. Este es uno de los discos indispensables para la biblioteca de cualquier cabezón que aprecie la buena música.

Artista: Alas
Álbum: Alas
Año: 1976
Género: Jazz-Rock / Tango Fusión
Nacionalidad: Argentina
Duración: 41:26


Alas nace como trío a fines de 1974 cuando la música sinfónica y progresiva formaba parte fundamental del nuevo movimiento anglojason que proyectaba al mundo nuevos sonidos que incorporaban cosas de la música clásica y el jazz.
Alas fue la banda progresiva más famosa en Argentina, junto con Espíritu y Crucis, en la segunda mitad de los ’70. Se forma a finales de 1974 de la mano …

Alas - Mímame Bandoneón (2005)

Agradezcan a éste disco, gracias a él existe este espacio cabezón: yo atribuyo mi interés en divulgar la buena música latinoamericana por este disco, cuando descubrí que existía transpiré para encontrarlo, conseguirlo y así poder compartirlo, y desde allí vengo presentando álbums y sumando a otros a difundir estas maravillas que son joyas perdidas en medio del aberrante mainstream. Una verdadera belleza de tango progresivo que ahora revive Lisandro, otro rescate emotivo de cuando el blog recién comenzaba. Escuchar este disco debería ser obligatorio, no pueden perdérselo. Otro gran aporte de Lisandro para saciar nuestras ganas extremas de disfrutar de la buena música.
Artista: Alas
Álbum: Mímame bandoneón
Año: 2005
Género: Tango/Rock Progresivo
Nacionalidad: Argentina
Duración: 73 minutos


Este fue el gran retorno de una de las mejores bandas de rock progresivo argentino, que mezcló en forma perfecta el rock con el tango, presentando un arte diferente y original.


Producido por don Pedro Az…

Das Kapital - Vive la France (2019)

El más reciente disco del trío apátrida, Das Kapital, es un homenaje al país donde viven. Vuelven en 2019 con una serie de interpretaciones que nos cuentan la historia del país mismo. Al grito de Vive la France! pasan irreverente revista a buena parte de la música francesa con sus versiones jazzy de cinco siglos de creaciones que habitan en el equipaje cultural planetario.

Artista: Das Kapital
Álbum: Vive la France
Año: 2019
Género: Jazz fusión, free jazz, avant garde
Duración: 1:03:16
Nacionalidad: Alemania, Dinamarca, Francia


Vive la France es un maravillos disco en que Das Kapital mezcla música clásica, música libre, música popular, bop, blues… ¡en un jubiloso coctel a la vez serio e irrespetuoso! Bob Hatteau / Jazz à Babord

En estos tiempos agitados en que Francia se cuestiona profundamente a sí misma, es una suerte que un trío de jazz levante una nueva barricada para luchar contra la música formateada. Das Kapital toma la palabra para rendir homenaje, de manera creativa y no partidist…

Genesis - Seconds Out (1977)

Hace ya un tiempo el Mago Alberto nos trajo este un disco en vivo (un hito en la historia del rock) con experiencia auditiva que mejoraba las últimas versiones que salieron al mercado. Así que ahora Raún nos trae su versión tomada directamente desde los masters originales. Un concierto de Genesis etapa Phil Collins, luego de la partida de Peter Gabriel y antes de la partida de Hackett, cuando todavía los cuatro sonaban como los dioses y comenzaban una evolución que muy pocos pudieron encarar pasada la segunda mitad de los ’70. "Seconds Out" fue mucho más que un mero álbum doble en vivo de una banda de rock. Fue un claro mensaje de Genesis al mundo: "Estamos vivos y más fortalecidos que nunca". Una gira que registró este álbum doble, que llegó a Brasil y en uno de los conciertos programados en Porto Alegre, un grupo de músicos y periodistas argentinos llenaron un micro para asistir a ese concierto, entre ellos estaba Charly García que varias veces señaló que "f…

Cos - Postaeolian Train Robbery (1974)

Gracias a otro aportazo del Mago Alberto empezamos la semana a lo grande, presentando a los belgas de Cos, tremendo grupo que hará las delicias de más de un cabezón con su fusión ecléctica de Canterbury, jazz, prog rock y Zeuhl. Toda una hermosa sorpresa, este es uno de esos discos que son joyas que rescatamos de las tinieblas del olvido para darnos un banquete musical que no tiene desperdicio alguno. No puedo comparar esta música con nada que haya escuchado antes, pero imagínense a Magma mezclado con Caravan, Zao y Kraan y tendrán une leve idea de lo que les espèra al escuchar este trabajo, desde ahora todo un imperdible dentro del blog cabezón, un álbum extraordinario!

Artista: Cos
Álbum: Postaeolian Train Robbery
Año: 1974
Género: Escena Canterbury
Duración: 56:36
Nacionalidad: Bélgica


Qué maravillosa sorpresa. Nunca había oído hablar de esta banda. Las voces (sin palabras) son perfectas, y la instrumentación y la producción son excelentes.
Una maravilla llega al blog cabezón, otra mas, …

La Nueva Guerra Fría (Los Tuertos y los Ciegos)

La nueva guerra fría es contra los pueblos. La criminalización de las protestas ciudadanas en el mundo ha sido la respuesta de los centros de poder económico y político, amenazados con la pérdida de privilegios y espacios de decisión. Las calles han hablado claro y, como respuesta, han recibido los duros golpes de la represión. Sin embargo, los diques van cediendo cada vez más y aquella ciudadanía indecisa y acomodada comienza ya a decantarse por la protesta. Sin embargo, aun cuando los cuerpos institucionales armados y entrenados para contener la frustración de los pueblos han causado muertes y daños severos a quienes expresan su descontento con el sistema, la dinámica es ya difícil de contener a pesar de tácticas represivas más propias de situaciones de guerra que de contención de manifestaciones ciudadanas.  Ante esta realidad, se han disparado desde el corazón del imperio neoliberal los mecanismos de la nueva Guerra Fría, sin disimulo alguno. "Los tuertos de Sebastián Piñera,…

AlphaJorge - Storm Ahead (2019)

Attenti con esta banda, a modo descriptivo, imaginate a Chris Cornell cantando en un Pearl Jam en modo progresivo y con la emotividad y dramatismo de Pain of Salvation, y tendrás más o menos una idea de como suenta esto. Una muy joven banda brasilera que lanza aquí su primer trabajo, y la calidad del material sorprende por su producción pero principalmente por tratarse de un grupo que tiene início hace muy poco y ha pasado por algunas transformaciones (vienen de un estilo más cercano al blues con trazos de hard rock) hasta llegar al rock progresivo imponente que se plasma en "Storm Ahead". Un grandísimo trabajo del 2019 que venimos a descubrir y ahora presentamos en este espacio de buena música que es el blog cabezón. Les aseguro que muchos se sorprenderán, así que háganme caso, no lo dejen de escuchar!

Artista: AlphaJorge
Álbum: Storm Ahead
Año: 2019
Género: Crossover Prog
Duración: 54:19
Nacionalidad: Brasil


AlphaJorge es una banda brasileña bastante ecléctica, nacida en 2015. …

Genesis - Abacab (1981)

Como en todo, a la distancia se pueden ver mejor las cosas, más cuando se notan bastante difíciles de distinguir. Entonees quizás ahora podamos responder esta pregunta eterna: ¿Genesis se prostituyó como puta barata (que se llenaría los bolsillos por vender su alma) o, simplemente, se hicieron millonarios apostando a una propuesta artística sincera?. Esa es en definitva la pregunta que intentaremos responder en esta entrada, donde Raúl nos trae algo más de toda la discografía de Genesis...

Artista: Genesis
Álbum: Abacab
Año: 1981
Género: Pop rock
Duración: 46:52
Nacionalidad: Inglaterra


Antes que nada, vamos a acercarnos a la respuesta que plantea este disco.Y para ello, qué mejor que la opinión de Raún? que es en definitiva el protagonista, junto con la chica de la esquina que revolea la cartera (o sea, algo que se llamó Genesis y que en ese 1981 pasó a tener contornos indefinidos) quienes son responsables de que este disco se presente en el blog cabezón.
Lo bueno del arte, en cualquiera …

Yezda Urfa - Sacred Baboon (1989)

Y para alegría de muchos cabezones que saben apreciar la buena música y se toparon con esta casi desconocida banda (algo realmente injusto), con una calidad musical que recuerda a los mismísimos Gentle Giant pero mezclados con el sinfonismo de Yes, el Mago Alberto nos trae a "Sacred Baboon". Este disco vendría a ser el LP bien grabado de "Boris"... pero con la suficiente mala suerte (lo comentamos en el post pasado) como para que se olvide en los recuerdos de algunos, pero como la calidad perdura al tiempo, y como además en el blog cabezón somos afectos a traer estas cosas tan buenas y tan infravaloradas, poniendo en su lugar a obras que no han gozado ni del éxito comercial, ni del prestigio musical ni del reconocimiento social, pero que podemos disfrutar en nuestra eterna travesía por los paraísos de los sonidos.

Artista: Yezda Urfa
Álbum: Sacred Baboon
Año: 1989
Género: Progresivo Sinfónico
Duración: 42:08
Nacionalidad: EEUU


No daremos muchos preámbulos, así que vamos…

Unordered List

"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.

Entradas populares de este blog

Denuncia en Primera Persona. El Desprecio a la Discapacidad

Quizás el rostro más duro y paradigmático de la política se pueda captar con precisión con las personas más vulnerables de la sociedad y el respeto que reciben por parte del poder político. Y esto va mucho más allá de las ideologías: es simple humanidad, o anti-humanidad. Aquí nos deja su mensaje, reclamo y denuncia nuestra amiga cabezona Natalia, quien partiendo de su historia personal, toca la problemática de la precarización laboral existente en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en general, y repasando las actuales dificultades para la obtención del Certificado Único de Discapacidad, enfatizando la necesidad del pase a planta permanente de las y los integrantes del colectivo que actualmente se encuentran precarizados. Los datos demuestran que la crisis afecta de manera más significativa a las personas que pertenecen a colectivos que ya venían sufriendo discriminación. Por eso la crisis también ha empeorado las condiciones laborales y sociales de las personas con discapacidad…

NatGeo: Documental de Luis Alberto Spinetta

Para los que no pudieron ver este documental del Flaco, emitido por un canal de cable, aquí lo compartimos, una hermosa biografía de un gran artista. La biopic sobre el artista que falleció en 2012 tuvo varios momentos destacados, con Catarina Spinetta como conductora, la biografía, de casi dos horas, reconstruye la vida y obra de Luis a través del testimonio de los que más lo conocieron: sus familiares, amigos y compañeros de trabajo. Dante comentó: "Mi viejo es inmortal, porque te sigue hablando a través de las canciones y te sigue enseñando". Y como yapa, les damos las coordenadas del mural "Luis Alberto Spinetta" (Grand Bourg, Provincia de Buenos Aires). Y gracias al Mago Alberto por pasar el link...





Hawkwind - All Aboard The Skylark (2019)

Ya presentamos a Hawkwind en el blog cabezón, ese delirante y salvaje grupo del que saliera, entre otros, un jovencísimo Lemmy Kilmister. Incondicionales del rock espacial desde hace 50 años, mixturando punk, garage, rock espacial, rock psicodélico para crear sonidos de una fiesta interplanetaria con bastante adrenalina de a momentos, pero también con otros de inclinaciones acústicas.  Un disquito donde tendrán muchas cosas del viejo Hawkwind pero embebidas en el presente, detrás de esa vital energía multicolor que los hiciera conocidos. Los vibrantes sintetizadores y la atmósfera astral a veces reemplazados por suaves pasajes, pero todavía suenan como una especie de repertorio de sonidos asombrosos. Aquí, lo último de Hawkwind, y aclaro que con él volvemos a la sección de los discos que amas o que odias sin términos medios.

Artista: Hawkwind
Álbum: All Aboard The Skylark
Año: 2019
Género: Rock psicodélico / Space rock
Nacionalidad: Inglaterra



Cincuenta años después, solo Dave Brock siga en…

Esbjorn Svensson Trio - Live In Hamburg (2007)

Artista: Esbjorn Svensson Trio Álbum: Live In Hamburg
Año:2007
Género: Jazz
Duración: 1:58
Nacionalidad: Suecia
Lista de Temas:
1. "Tuesday Wonderland"
2. "The Rube Thing"
3. "Where We Used To Live", 
4. "Eighthundred Streets By Feet"
5. "Definition Of A Dog"
6. "The Goldhearted Miner"
7. "Dolores In A Shoestand"
8. "Sipping On The Solid Ground"
9. "Goldwrap"
10."Behind The Yashmak"
Alineación:
Esbjörn Svensson / Piano
Dan Berglund / Contrabajo
Magnus Öström / Batería
Lino, nuestro cabezón venezolano, se pega una vuelta por el blog y resube este buen disco de jazz contemporáneo. Si te gusta el jazz, no dudes de escuchar este trabajo. Gracias Lino!

Las 100 Mejores Canciones del Prog

Aquí, las 100 mejores canciones de rock progresivo de todos los tiempos, según la revista "Prog". Y aunque habitualmente no le damos bola a la lista de mejores discos o canciones de rock progresivo de la historia ofrecida por algunos portales, webs y demás publicaciones, quizás está bueno darle importancia a la lista que ofrece ahora la revista "Prog" (esa misma que da los premios que mencionamos el otro día) ya que es armada según la opinión de gran parte de su público. En concreto, la revista "Prog" ofrece un total de 100 canciones y la lista la ha elaborado a partir de una encuesta muy trabajada donde han participado tanto lectores como expertoso, artistas y autores de música consultados por la publicación. Una recopilación de lo más compleja que creo merece la pena.

Aquí está la lista de las mejores canciones de rock progresivo del puesto 100 al 1:

100) Inca Roads - Frank Zappa & The Mothers Of Invention
99) The Life Auction - Strawbs
98) In The Ca…

Tool - Fear Inoculum (2019)

Lo presentamos como sorpresa incluso antes de que salga a la calle, gracias a los incomparables aportes del Mago Alberto. Recién salido, ya adelantamos un poco lo que se notaba, Tool aportaba un nuevo / viejo estilo, con los mismos elementos de siempre pero dispuestos de otra manera, lo que generó primero la incógnita, luego la patada en el culo y el desgarro de ropajes de sus seguidores más incondicionales, acérrimos y fanáticos. Pero con un resultado completamente diferentes para aquellos que lo escucharon con las mentes abiertas. En el momento de publicar el disco hablamos aquí de disrrupción. ¿Ocaso? ¿Renacimiento?. En todo caso más bien de alternativa y desafío. Oprobio y quizás nueva gloria. Quizás... Y ahora, más escuchado y con más idea de todo lo que se mueve aquí adentro, le damos una revisión a este disco, que no es ninguna continuación de "Lateralus" (que era lo que todos los fans esperaban). Todo ello igual a lo nuevo de Tool.

Artista: Tool
Álbum: Fear Inoculum
Año…

La Barranca - Eclipse de memoria (2013)

Artista: La Barranca
Álbum: Eclipse de memoria
Año: 2013
Género: Rock poético mexicano
Duración: 45:04
Nacionalidad: México

Lista de Temas:
01. El alma nunca deja de sentir
02. Ante la ley
03. Garzas
04. Flores de invierno
05. En cada movimiento
06. La tercera joya desde el sol
07. El futuro más distante
08. Campos de batalla
09. Sequía
10. Siempre joven
11. El tiempo es olvido


Alineación:
- Federico Fong / bajo, piano, percusión.
- José Manuel Aguilera / voz, guitarras, órgano, charango.
- Adolfo Romero / guitarras.
- Navi Naas / batería.
Invitados;
Enrique Castro / marimba, percusión, piano, kalimba.
Alfonso André / batería.
Cecilia Toussaint / coros.
Yamil Rezc / percusión, juno, batería.
Agustín Bernal / contrabajo.
Darío González / rhodes, mellotron, hammond.
Daniel Zlotnik / sax soprano, sax tenor, flauta, hulusi.
Erick Rodríguez / trombón.
César Barreiro / trompeta.
Magali / piano.
Mónica del Águila Cortés / cello.
Arturo González Viveros / violín.
Erika Ramírez Sánchez / viola.

Y ya p…

Egberto Gismonti & Naná Vasconcelos - Duas Vozes (1985)

Artista: Egberto Gismonti & Naná Vasconcelos Álbum: Duas Vozes
Año: 1985
Género: Jazz Fusión / Latin Jazz
Nacionalidad: Brasil

Lista de Temas:
1. Aquarela do Brasil
2. Rio de Janeiro
3. Tomarapeba
4. Dancando
5. Fogueira
6. Bianca
7. Don Quixote
8. O Dia, À Noite

Alineación:
- Egberto Gismonti / guitar, piano, dilruba, wood flutes, voice
- Naná Vasconcelos / percussion, berimbau, voice



Robert Dimery, Editor - 1001 Albums You Must Hear Before You Die (2006)

Libro de referencia de la música pop aparecida entre 1955 y 2005, abarcando los géneros desde el rock, blues, folk, jazz, pop, electrónica y world music. Las reseñas fueron realizadas por un equipo de unos 90 críticos de distintas latitudes y gustos. El trabajo se basa en discos originales, quedando así por fuera las recopilaciones de varios artistas, quedando excluido así, el mítico álbum de Woodstock. Sin embargo el panorama es muy amplio y uno siempre encontrará artistas que no ha oído.

Editor: Robert Dimery Prefacio: Michael Lydon
Primera Edición: 2005
Cubierta:Jon Wainwright
Género: Catálogo
Páginas: 960
Nacionalidad: EEUU Editorial:Universe Publishing
Reediciones:2008, 2011, 2013 Otros Idiomas: español, portugués, noruego, finés, sueco, y otros.



Presentación del Editor de libros de Amazon.com 

The ultimate compendium of a half century of the best music, now revised and updated.1001 Albums You Must Hear Before You Die is a highly readable list of the best, the most important, and the most in…

La Barranca - Denzura (2002)

Artista: La Barranca
Álbum: Denzura
Año: 2002
Género: Rock alternativo
Nacionalidad: México

Lista de Temas:
01. fascinacion
02. animal en extincion
03. hasta el fin del mundo
04. donde la demasiada luz forma paredes con el polvo
05. la vision
06. no mentalices
07. denzura
08. montana
09. la rosa
10. madreselva
11. minotauro
12. kalenda maya

bonus ep: cielo protector
13. cielo protector
14. rendicion
15. tsunami
16. el agua que cae
17. cielo protector (demo)


Alineación:
- José Manuel Aguilera / guitarra, voz, órgano
- Alejandro Otáloa / guitarra, piano, teclados
- José María Arréola / batería
- Alonso Arréola / bajo, guitarra acústica
Músicos Invitados:
Federico Fong - piano eléctrico (6)
Cecilia Toussaint - voces femenina (2,10)
Marco Antonio Campos - percusiones (2, 4, 9, 10)
Joe D'Etiene - trompeta (8 )
Cherokee Randalph - viola (3, 6, 7)
Mónica del Aguila - chelo (3, 7, 6)
José del Aguila - violín (3, 6, 7)
Arturo González - violín (3, 6, 7)
Eduardo del Aguila - platillo tibetano (1)