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lunes, 20 de marzo de 2017

Australis - Terraustralis (2004)


Esta semana vamos a tener bastante progresivo chileno de todos los estilos, esta vez con Australis y su "Terraustralis". Los invitamos a conocer este disco, un proyecto ligado a la gente de Entrance, ese maravilloso grupo chileno que tan buenas obras hiciera. Pero no le adelanto nada, mejor que lo conozcan por ustedes mismos...

Artista: Australis
Álbum: Terraustralis
Año: 2004
Género: Heavy Prog
Duración: 46:09
Nacionalidad: Chile

Lista de Temas:
1. Intro
2. Andromeda
3. Aquaris
4. Ganimedes
5. Astro rey
6. Tribal
7. Big Band
8. Eclipse
9. Ciberlatin

Alineación:
- Rodrigo Vinaixa / teclados y secuencias
- Richard Pilnik / guitarra
- Rodrigo Sanchez / bateria
- Braulio Aspe / bajo
- Jose Villablanca / multimedia





No confundir este grupo, como a mí me pasa, con el otro grupo chileno llamado Astralis. Este es un disco netamente instrumental que la banda lo define como "ciber progresivo", una fusión con toques metaleros.
AUSTRALIS es un proyecto progresivo instrumental chileno liderado por el guitarrista de Entrance, el señor Richard Pilnik junto con el baterista de Crisàlida, el señor Rodrigo Sànchez. La propuesta del grupo está orientada a lo que ellos denominan como "ciber/progresivo" (?), de carácter espacial aunque penso y pesado cercano al metal progresivo, y del que destacan elementos sinfónicos y fusión que lo acercan a la línea musical de grupos como Planet X, con una fuerte presencia de guitarras y envolventes teclados en la huella de Eddie Jobson y Derek Sherinian, todo ello envuelto en el concepto macro cósmico que desarrollan, al menos en concepto porque yo no lo percibo musicalmente, al menos no de manera especialmente destacable.
Otra vez liberamos un esfuerzo muy bueno que da un resultado muy satisfactorio. Álbum casi completamente instrumental aunque no demasiado complejo que desarrolla un rock progresivo duro y bien enfocado a la escuela de Spock's Beard, Planet X y hasta Flower Kings pero en un concepto más duro.


Capturando la aureola etérea de las texturas sonoras espaciales por un lado, y la fuerza del rock por el otro, y luego combinando ambos recursos en una amalgama sonora bien integrada y rica en alusiones melódicas, el combo instrumental chileno AUSTRALIS ha logrado crear una propuesta progresiva que se siente íntimamente contemporánea, a la vez que cumple con las exigencias de inventiva y solvencia técnica propias del estándar progresivo. De la mano del guitarrista Richard PILNIK (proveniente de ENTRANCE) y el versátil teclista Rodrigo VINAIXA, el grupo maneja sus ideas musicales con una soltura fácil de notar, moviéndose firmemente entre las coordenadas de la psicodelia de base electrónica a lo OZRIC TENTACLES de los últimos años y las del jazz-rock de raigambre dura (TRIBAL TECH, CAB, PLANET X). El baterista Rodrigo SÁNCHEZ (proveniente de CRISÁLIDA) fundó este grupo junto con PILNIK. La dupla rítmica se completa con el bajista Braulio ASPE, mientras que José VILLABLANCA completa el quinteto desde su rol de proveedor de efectos multimedia.
Tras la escucha de la breve pieza “ciberneticoide” de entrada y el efectivo ‘Andrómeda’, podemos advertir claramente de qué va la onda de AUSTRALIS. El gancho agradable y la energía contagiosa son los dos ingredientes recurrentes que hacen del repertorio un motivo para una escucha placentera y generadora de sentimientos positivos en la psique del oyente: eso se debe en buena parte al hecho de que los músicos nunca rompen el equilibrio sostenido a través de la unidad de su ensamble. Los solos de guitarra, los colchones y solos de teclado, los efectos hipnóticos de sintetizador que cruzan el firmamento sonoro del grupo, aparecen coherentemente sostenidos por la bien afiatada dupla rítmica de SÁNCHEZ y ASPE. ‘Aquaris’ se enrumba por senderos un poco más introspectivos, mientras que ‘Ganímedes’ parece ubicarse en un punto medio entre los paisajes respectivamente plasmados por las dos piezas anteriores: particularmente me llama la atención el pulcro manejo de sincopas que realiza la sección rítmica, así como la limpieza con la cual el bajista Braulio ASPE hace un solo antes del solo final de PILNIK. Es uno de los temas más brillantes del disco, no me cabe duda. Otra pieza particularmente brillante es la que viene justo después, ‘Astro rey’, en la cual se ofrece una compleja confluencia entre el CAMEL moderno, el HOLDSWORTH de los 80s y la faceta más mesurada de DREAM THEATER. ‘Tribal’ retoma la esencia nuclear de ‘Andrómeda’, y por su parte, ‘Big Bang’ y ‘Eclipse’ ponen especial énfasis en el jazz-rock con una línea marcadamente melódica. El tema de cierre ‘Ciberlatin’ concluye el disco con una actitud un poco más ligera, aportando una impresión final de vivacidad.
PILNIK, con este material, se permite ir más allá de su tendencia habitual rockera tal como la vertía en ENTRANCE, dando ahora rienda suelta a la influencia que gente como Allan HOLDSWORTH y Tony MacALPINE. Con todo, cabe reiterar que, a pesar del papel protagónico que asumen sus solos en cada una de las piezas de este disco, este grupo sabe funcionar como una unidad compacta. La creación de una magia musical en conjunto, consistente sin caer en lo reiterativo, hace de “TerrAustralis” un disco muy especial. En fin, AUSTRALIS resulta una revelación muy interesante dentro del progresivo de tendencia enérgica y cercano al jazz-rock dentro del ámbito latinoamericano.
César Inca

“Música, Experimentación, Confluencia, Destino” es el lema del quinteto chileno AUSTRALIS, conformado por Rodrigo VINAIXA (teclados y secuenciadores), Richard PILNIK (guitarras), Rodrigo SÁNCHEZ (batería), Braulio ASPÉ (bajo) y José VILLABLANCA (multimedia), que hacen un progresivo metálico-espacial que, aunque interesante, carece de originalidad y personalidad propia.
El primer registro de la banda, "TerraAustralis", consiste en nueve composiciones, todas ellas dominadas por un sonido espacial, con el típico estilo de bandas como OZRIC TENTACLES o PLANET X. Aunque un poco monótono a mi gusto, la música tiene momentos brillantes, con intervenciones bien balanceadas y un estilo sencillo y directo. ‘Astro Rey’ es lo mejor que contiene el disco, de donde me surge el interés por escuchar un segundo álbum de esta banda, pues si logran madurar y aclarar sus ideas, bien pueden representar una propuesta seria e interesante.
Martín Hernández

I like this instrumental album but not enough to give it 4 stars. I felt all last week listening to it that something was missing but i was never sure what it was. I do love the way these guys play,because they are great musicians,and i was even reminded of RUSH a couple of times which is always a plus for me.The synths although prominant, are usually in the background the way i like them. I didn't feel there was much in the way of variety,it all sort of blends together with subtle differences usually (not always).
The guitar tone ended up being the thing that i disliked the most. Not that it's bad, it's just not the way i like it. It was when i started to do this review that i saw that the guitarist on this album is the same guitarist for the band ENTRANCE. I couldn't get into that band either. I like AUSTRALIS better than them.
So it's all a matter of taste isn't it? It just never gets that heavy, and not even close to being dark.
John Davie

Capturing the ethereal aura and spacey textures of synth-driven art rock, on one hand, and the power of complex heavy prog rock (clearly bordering on prog metal in many moments), on the other hand, Australis manages to create a well integrated amalgam of progressive sounds in which melodies and ambiences intertwine fluidly and naturally. The band's sound bears an obviously contemporary feel, while retaining a solid respect for the standard demands of skilfull soloing and interplaying all over the place. If you can imagine a marriage between Ozric Tentacles at their rockiest and Planet-X, then how would their son turn out to be after being mentally nurtured by Allan Holdsworth and Tribal Tech members as teachers, then this very creature is Australis. More than a band, this is a side project maintained by musicians from other bands (Entrance, Octopus, etc.), plus a fifth member providing multimedia sound and vision effects to the global mix. After the heavily cinbernetic intro accurately titled 'Intro', filled with trance-like atmospheres within a concise frame, comes the explosive 'Andrómeda', a perfect example of heavy rock that can be catchy and complex at the same time. Its 6+ minute span seems to pass so fast as the track goes on toward its end, just because its basic lines and progressions are irresistible attractive. The guitar is the main lead instrument, but that is not a barrier against the surfacing of personality by the synth when it's time ofr its own solo - meanwhile, the rhythm duo is solid as a rock, and so the group's overall sound rocks really hard. This track is not only an effective second opener, but also a testimony of the main virtues of the band: well-constructed dynamics in the compositional bases and well-balanced energy all throughout the instrumental deliveries. 'Aquaris' goes to slightly more introspective places, while 'Ganímedes' seems to stand firmly in a mid point between the previous two track's ambiences. Regarding the latter track, I must give a special mention to the clever use of syncopated dynamics by the rhythm section, including an amazing Brualio Aspés bass solo befor Pilnik's final guitar lead. Tracks 2 and 4 are specific highlights of the album, but not the only ones, since track 5, titled 'Astro Rey' finds the band taking and taming the most complex aspects of their compositional and arranging skills. This piece sounds pretty much like an effective (and somehow weird) mixture of modern Camel, 80s Holdsworth and 1992-era Dream Theater: the tempo shifts are managed naturally and convincingly, as if trying to disguise a bit of the inner dexterity with a soft veil of subtlety. Tracks 2, 4 and 5 really make it for the album as a whole, but it wouldn't be fair to dismiss the other pieces. In fact, the album works very well as a cohesive musical journey. 'Tribal', in may ways, retakes the general atmosphere of 'Andrómeda', catchy and punchy in the vein of CAB-meets-Planet X, while 'Big Bang' and 'Eclipse' display a particular emphasis on the trend of melodic jazz-rock. Of course, the synth layers help to keep things cosmic to some degree. The closer 'Ciberlatin' brings a lighter mood, in this way offering a sign of vivacity that feels very appropriate as a farewell. Obviously, Pilnik is the main hero in this project's repertoire, managing to momentarily leave the Entrance mold in order to explore his own leanings toward Holdsworth and MacAlpine. But the fairiest thing to say is that the band seems preferentially concerned about working as a unit, with drummer Rodrigo Sánchez assuming the role as the frontal complement to Pilnik, with the remaining instruments delivering their inputs in the middle field, so to speak. This album is nice, moving, catchy, full of rich musical ideas: hopefully, the people of Australis will find time to conceive a follow-up. The empathetic listener will be left wanting more, no doubt about it.
César Inca

El disco no me parece una maravilla, pero tampoco está mal, digno de que lo conozcan.

www.myspace.com/terraustralis



2 comentarios:

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