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martes, 27 de junio de 2017

Tom Moto - Junk (2008)


Recordamos las fabulosas reseñas del Conejo en un tremendo disco de una tremenda banda italiana que en base a trompeta, bajo y batería crean un estilo potentísimo, un free-Avant-Prog asesino, muy visceral, sarcástico, callejero, virtuoso, moderno, sucio, sólido, oscuro, dinámico, enérgico, radical, subversivo, surrealista y contundente, en la onda de la mejor vanguardia jazz-progresiva, un disco para quebrar cabezas sin necesidad de ninguna guitarra distorsionada, a fuerza de una trompeta demente, un bajo apabullante que hace mil delicias y una batería monstruosa. ¿Qué más pueden pedir? Otro disco dedicado al Mago Alberto, que conociendo sus gustos enfermos, le va a quemar la cabeza seguro!


Artista: Tom Moto
Álbum: Junk
Año: 2008
Género: Avant-Prog/Jazz-Core/Heavy Progresivo
Nacionalidad: Italianos
Duración: 58-64 minutos

Lista de Temas:
1. Intro (4:33)
2. Proboscide (6:02)
3. Egghead (5:09)
4. Post Office I (2:37)
5. XL (4:06)
6. Fluidoterapia (3:56)
7. Post Office II (5:05)
8. Sonata (5:28)
9. Grog (6:03)
10. Post Office III (2:49)
11. Dikkop (5:52)
12. Animal Factory (11:58)



Alineación:
- Marco Calcaprina - Trompeta y trombón
- Giulio Tosi - Bajo eléctrico y ocasionales guitarras eléctricas y acústicas
- Juri Massa - Batería
Alessandro Froli Saxofón en 2, 4, 10 y 11 (Invitado)
Matteo Anelli - Bajo en 7 y 10 (Invitado)
Ivan A. Rossi - Electrónicos y sampleos en 1 y 2 (Invitado)
Alex Zobel - Lecturas (Invitado)







Alguna vez en un post anterior dejé planteado el interrogante respecto de la necesidad de la guitarra para crear música conocida como rock. Dicha condición fue, si se quiere, refutada o calificada de 'no excluyente' por Nuova Era, banda posteada por aquí hace no mucho.

Sin embargo, el caso de Nuova Era respondía al primer modelo de banda sin guitarras; del tipo baterista-bajista-tecladista. Ahora el interrogante sería, ¿existe alguna otra variación en la formación, contando sólo con trés músicos para hacer rock y no quedar con un margen de sonidos acotadísimo?

La respuesta es sí. En un mundo extraño como es el del rock progresivo, existen variaciones de todo tipo, y ahí es cuando aparezco yo, que cual marcador central bien bien rústico (mi posición predilecta a la hora de un picadito), despejo la primer cosa que se presente, en este caso, la duda (en otros, un rival), y presento aquí a Tom Moto, un trío de italianos oriundos de Pisa (bastante dementes por cierto, además del agregado de la nacionalidad y el progresivo) que desde ese submundo raro llamado Avant-Garde, patearon el tablero con la atípica formación bajo-batería-trompeta y ganaron el premio al mejor disco debut del 2008 de los ProgAwards. (Ése año se enfrascaron en Italia para elegir el premio igual. 'Bantam To Behemoth' de Birds And Buildings era otro claro ganador).

Entonces, no se puede esperar nada demasiado relativamente cuerdo viniendo de una banda que si bien no juega tanto con disonancias como otras bandas congéneres, tiende muy fácilmente hacia la experimentación y el caos absoluto (de la misma manera que Krupoviesa tiende a patearse solo si tiene puestas dos medias de distinto color), provienen de un país que todo enfermo maníaco del progresivo sabe que los músicos están particularmente del orto y además se presentan al mundo con una caricatura así:




Otro dato copado para entender un poco más de la vida: El nombre de la banda y la historia narrada a lo largo de los tracks 'Post Office' (que lamentablemente ilusionan al progger más inocente con los números romanos como sufijos dando falsas impresiones de una suite de varios movimientos) está basada en el libro homónimo del escritor alemán nacionalizado estadounidense Charles Bukowski ('El Cartero', para no angloparlantes), publicado allí por 1971. No pregunten por qué pero terminé leyendo por la mitad. (El que al pedo ande y sepa inglés lo puede leer acá).

Según se puede apreciar en la página de la biografía de Bukowski en la Omnisciente Wikipedia, Charlie no tuvo la infancia más feliz de todas, con una migración y un padre violento, alcohólico y abusivo de por medio. Su adolescencia tampoco fue de las mejores, dadas sus pocas habilidades para relacionarse y su introvertismo, condiciones exacerbadas por un destacable caso de acné y la gente ridiculizando sus vestimentas y su acento alemán (sic). Al combo se le sumaron con los años el alcoholismo, la separación de su mujer y una internación por una úlcera, y así fue como Bukowski comenzó a encontrar en la escritura un prolífico medio de expresión, tomando como hilo conductor entre sus trabajos literarios la vida de los estadounidenses de clase baja y sus constantes tropiezos con los pesados y rutinarios trabajos, el sexo, el alcohol y demás vicios.

Luego de varios años de poeta, trabajar en la oficina postal y dedicarse al escabio y a las carreras de caballos decide dejar de escribir. Ya diez años más tarde, otra vez escribiendo, publica 'El Cartero' en 1971 como su primer trabajo escrito en prosa, donde narra de manera autobiográfica las vicisitudes de Henry Chinaski, su trabajo 'monótono, aburrido, degradante y mal remunerado' y cómo nuestro antihéroe sobrevive a través de dicho empleo, el alcohol y las mujeres; todo éso combinado con una visión súper cínica del mundo.




¿Qué? ¿Visión cínica del mundo? ¿Y Éso? Ejemplo rápido: El amor platónico real de Bukowski, que también es una pareja recurrente del Cartero, está descrita en la novela como una mujer once años viuda con problemas de alcoholismo y una inmensa barriga cervezera, mientras que a su ex esposa (la de verdad) es presentada como una ninfómana, lo que le valió a Bukowski un par de demandas por 'crueldad'(recontra sic).

Como ya dije antes, en el disco figuran fragmentos leídos del libro, algunos sin desperdicio, sino miren el capítulo 9, que va en Post Office I, que aquí traduzco:



Cada ruta tiene sus trampas, y sólo los que las transitan regularmente las conocen. Cada día era una maldita cosa distinta, y tú, como siempre, estás listo para que te violen, asesinen, malditos perros guardianes o algún otro tipo de locura. Los que vivían allí no te van a contar sus pequeños secretos. Ésa es la única ventaja que tienen sobre ti, a no ser que conozcas cada caso como la palma de tu mano. Y siempre termina siendo un puto dolor de cabeza para un novato en la profesión, especialmente para uno que bebía todas las noches, se acostaba a las dos de la mañana y se levantaba a las cuatro y media, luego de cantar y tener sexo durante toda la noche y apenas salía vivo de éso.

Un día estaba en la calle y la ruta venía bien, pese a que era una nueva, y pensé "Jesús, quizá por primera vez en dos años pueda almorzar en horario de trabajo". Tenía una resaca terrible, pero todo seguía bien hasta que llegué con un paquete de cartas que estaban destinadas a una iglesia. La dirección no tenía número, sólo el nombre de la iglesia y la calle en la que estaba ubicada. Subí las escaleras con el correo y mi resaca a cuestas, y no pude encontrar ningún buzón ni a ninguna persona. Entré a la iglesia, y habían varias velas prendidas, fuentes y copas con agua bendita y todas las estatuas y el púlpito mirándome nada más que a mí. "Mierda", pensé y salí de la iglesia.

Fui al costado de la entrada de la iglesia y encontré una escalera que iba hacia abajo. Bajé y pasé por una puerta abierta. ¿Sabes lo que vi? Una fila de baños y duchas. Pero estaba oscuro, con todas las luces apagadas, ¿cómo demonios esperan que un hombre encuentre un buzón en la oscuridad? Hasta que vi el interruptor. Lo apreté y las luces de la iglesia se prendieron, dentro y fuera. Caminé hacia otra habitación y habían sotanas estiradas sobre una mesa, con una botella de vino.

"Por el amor de Jesús", pensé. ¿A quién más aparte de mí iban a atrapar en una situación así?

Agarré la botella de vino, le di una buena probada y la guardé en mi bolso. Luego volví a los baños, apagué las luces y fui a cagar en la oscuridad. Mientras cagaba y fumaba un cigarrillo, me preguntaba si debía también ducharme y me imaginaba los titulares de los diarios diciendo "Encontraron a cartero bebiendo la sangre de Jesús y bañándose desnudo en iglesia católica apostólica romana".

Así que finalmente, no tuve tiempo para almorzar y cuando volví a la oficina de correos tuve que aguantar los gritos por haberme pasado 23 minutos del cronograma. Luego descubrí que el correo de la iglesia debía ser entregado en la casa parroquial que quedaba a la vuelta de la esquina. Pero por supuesto, ahora sabía donde podía ir a cagar y ducharme en los días de trabajo en los que estoy pasado.
Bueno, creo que lo de arriba es demasiada muestra de donde se inspiró la banda, que uno después de leer toda la nerdada de recién puede comprender el por qué del sonido sucio y directo de los italianos.

Vamo' al disco de una (puta) vez: e
n palabras de la banda, suenan 20% jazz, 25% punk, 20% funk, 20% metal, 15% progresivo, pero 100% chatarra (junk).

Descripción más certera imposible, quizás sólo con un ±5% de avant garde o noise rock lo sería. Nada más agrego que para aquellos que tengan un poco de imaginación, se figuren a la banda así:

En el bajo, Geddy Lee de Rush tiene una fusión dragonballzetezca con Les Claypool de Primus y está poseído por Satán o algún otro tipo de entidad diabólica. En la batería, Damon Che de Don Caballero, pasado de sueño y cafeína descubre las anfetaminas justo antes de un ensayo. En la trompeta, a John Zorn lo muerde el zombie de Miles Davis. O mejor dicho, al zombie de Miles Davis lo muerde John Zorn.

¿Suficiente descripción? Son un reactor nuclear los muchachos, energía y poder les sobra. Hay experimentación de a montones y bajos siendo golpeados constantemente. Debo insistir en que el bajo es parte fundamental del sonido de Tom Moto. Súper al mango, azotado y con algo de distorsión se la banca más que bien sin guitarras (que sólo aparecen de fondo en Egghead en un momento, en Dikkop hay un solo bastante desenfrenado y en la serie Post Office hay una guitarra acústica sonando bajito).

La serie Post Office viene a ser como una especie de Buffer/Neutralizador de toda la adrenalina de los tracks anteriores, no esperen una suite de varios movimientos. Amantes del progresivo sinfónico y súper melódico, lamento desilusionarlos, esto es un quebradero de cabezas, no apto para todo público.

¿Temas a destacar? El disco me encantó, pero Egghead sobresale. Dikkop está ahí nomás.

Éso sí, puse la duración del disco en ±5 minutos porque el largo último tema contiene música en los primeros cinco minutos, pero después el resto es silencio absoluto hasta el último minuto, cuando vuelve a haber algo de ruido.

Son una aplanadora, no son para oídos fáciles ni poco entrenados, pero para los que estén dispuestos a darle una escuchada, amen el rock experimental o simplemente adoren el sonido del slap sobre las cuatro cuerdas, Junk es un disco recomendadísimo.

2 comentarios:

  1. Muy bueno el blog!. Me costo digerirlo el disco. Tuve que escucharlo varias veces. Recién después de un par de escuchadas me esta entrando. Me copa mucho el tema Fluidoterapia. Gracias por el disco!

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  2. Gracias por pasar y volver, Santiago!

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